Mientras Sheinbaum grita soberanía, Trump alista presión total: México, bajo la lupa antidrogas de EEUU
Mientras la presidenta Claudia Sheinbaum arremetió contra las “potencias extranjeras” que buscan intervenir en el país, el gobierno de Donald Trump lanzó su nueva estrategia contra las drogas, que pone a México en el centro de su lucha.
De acuerdo a un recuento del medio norteamericano Inkl, en el documento se “menciona a México o a actores mexicanos más de 30 veces… pide reforzamiento de la frontera, vigilancia con inteligencia artificial, sanciones financieras y resultados tangibles del gobierno mexicano”.
La estrategia prefigura acciones unilaterales contra México en el marco del combate a los cárteles, a los que califica como organizaciones terroristas que amenazan la seguridad nacional.
Asimismo, se califica al fentanilo como una “arma de destrucción masiva” y se categoriza al narcotráfico como una “guerra química”, lo que cambia radicalmente el enfoque hacia México.
En el documento se asienta que se espera que México reforme sus procesos judiciales para que los líderes criminales sean entregados a EEUU en tiempo récord, reduciendo los márgenes de maniobra legal. Además, critica la “falta de voluntad política para tomar acciones decisivas”.
“El Departamento de Estado en coordinación con el Departamento de Justicia y con apoyo del Departamento de Guerra liderará los esfuerzos diplomáticos y del sector judicial para asegurar una cooperación robusta, sostenida y medible por parte del Gobierno de México para identificar y desmantelar organizaciones criminales transnacionales y organizaciones terroristas extranjeras que operan en su territorio”, dice el documento.
En tanto, durante la ceremonia conmemorativa del 5 de mayo, Sheinbaum lanzó un mensaje beligerante en contra de gobiernos y potencias extranjeras que, según dijo, pretenden lastimar la soberanía y la libertad del país.
Ello, en el contexto de la negativa de su gobierno a detener y extraditar al gobernador con licencia de Sinaloa Rubén Rocha Moya, quien pidió licencia el viernes pasado y cuyo paradero actual no se conoce.
El documento fue elaborado por la Office of National Drug Control Policy y califica a la frontera México-Estados Unidos como “el corredor principal” para las drogas ilícitas que llegan a territorio norteamericano.
Según Inkl, “el documento también deja claro lo que Washington espera de México. En una sección titulada ‘Compromiso diplomático y fortalecimiento de capacidades con México’, se indica que la asistencia estadounidense estará condicionada a ‘resultados tangibles’, incluyendo ‘medidas apropiadas para arrestar, enjuiciar y extraditar a los líderes de las organizaciones terroristas extranjeras y desmantelar los laboratorios de drogas sintéticas’”.
Lo anterior significa que Estados Unidos podría dejar de lado la tan mencionada “cooperación sin subordinación” que ha defendido Claudia Sheinbaum y pasar a acciones de tipo unilateral, incluidas las extracciones, toda vez que ha sido evidente la resistencia del gobierno mexicano para proceder a extradiciones rápidas.
Se recordará que ayer 4 de mayo, durante su conferencia mañanera, la presidenta Sheinbaum se burló en al menos cinco ocasiones, con grandes aspavientos, de que el gobierno norteamericano haya pedido “de urgencia” la extradición del gobernador Rubén Rocha Moya.
En este sentido, la estrategia señala que se utilizarán “todas las herramientas diplomáticas, de inteligencia, militares y económicas disponibles” para combatir a los cárteles y las cadenas de suministro de sustancias químicas que se usan para sintetizar fentanilo y metanfetaminas.
Estados Unidos exigirá a México un estricto control de las industrias química, farmacéutica y logística, las más susceptibles de involucrarse en actividades de narcotráfico.
Asimismo, y por primera vez, Estados Unidos reconoce que el tráfico de armas de su país a México es parte importante del problema, por lo que se propone detener el flujo de armas para debilitar a los cárteles.

