Trabajadores del IMSS rechazan aumento salarial de 2.9%; tras seis días de protestas, Zoé Robledo ofrece renegociar
La inconformidad de los trabajadores obligó a la dirección del Seguro Social a revisar su propuesta salarial. Los empleados exigen un incremento del 10%, denuncian escasez de insumos en hospitales y cuestionan a la dirigencia sindical por la negociación.
El rechazo mayoritario de los trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) al incremento salarial de apenas 2.9% obligó al director general del organismo, Zoé Robledo, a anunciar una nueva negociación, luego de seis días de manifestaciones y denuncias por las condiciones laborales y la falta de insumos en los hospitales.
La propuesta salarial, que quedó lejos del aumento del 10% exigido por los inconformes, fue rechazada durante la consulta sindical realizada el miércoles, en un resultado que también exhibió el descontento de las bases con la dirigencia del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS).
Fue hasta la madrugada de este jueves cuando el sindicato, encabezado por Rafael Olivos, reconoció que la mayoría de los trabajadores había votado en contra del incremento ofrecido.
Ante el resultado, Zoé Robledo difundió un mensaje en video en sus redes sociales para anunciar que se buscará una nueva propuesta.
“Vamos a analizar las alternativas para construir una mejor propuesta, en el marco de lo posible, una mejora en el salario”, declaró.
El funcionario también ofreció revisar las condiciones laborales, aunque no precisó cuánto podría aumentar la nueva oferta salarial ni estableció una fecha para alcanzar un acuerdo.
La inconformidad, sin embargo, va más allá de los salarios.
Durante las protestas, trabajadores del Seguro Social han denunciado la falta de insumos necesarios para atender a los derechohabientes, una situación que mantiene bajo cuestionamiento las condiciones en las que opera la institución de salud pública.
Pese a estas denuncias, Robledo aseguró que los servicios médicos continúan funcionando con normalidad en todo el país.
“Mientras tanto, la atención en el Seguro Social continúa con normalidad en todo el país gracias a cada trabajador por expresar su voz. Vamos a escucharla y vamos a responder con hechos”, afirmó.
El conflicto también abrió un nuevo frente para la dirigencia sindical. Trabajadores disidentes anunciaron otra movilización para exigir la convocatoria a un congreso nacional extraordinario y cambios en la cúpula del SNTSS.
La exigencia apunta directamente al liderazgo de Rafael Olivos, cuya conducción de las negociaciones salariales enfrenta el rechazo de sectores de la base trabajadora.
Después de seis días de protestas y una votación adversa, la dirección del IMSS se comprometió a revisar una oferta que los trabajadores consideraron insuficiente.
Por ahora, el anuncio de Zoé Robledo no representa un nuevo aumento salarial, sino el compromiso de volver a negociar. Tampoco resuelve las denuncias sobre la escasez de insumos y las condiciones en las que miles de trabajadores prestan servicios de salud a la población.

