Política

Inflación rebasa meta de Banxico y alimentos se disparan: el golpe real lo pagan los más pobres, advierte analista

El analista financiero Alejandro Gómez Tamez advirtió que detrás de las cifras oficiales de inflación en México existe una realidad económica más preocupante para millones de familias, especialmente las de menores ingresos.

A través de un comentario publicado en su cuenta de X, el especialista señaló que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) reportó que la inflación anual en febrero de 2026 fue de 4.02%, un nivel que vuelve a colocarse por encima del objetivo del Banco de México, fijado en 3% con un rango de variabilidad de ±1 punto porcentual.

Pese a ello, Gómez Tamez destacó que en los últimos días miembros de la Junta de Gobierno del Banco de México han expresado su intención de continuar con recortes en las tasas de interés, lo que refleja la presión que enfrenta el banco central.

De acuerdo con el analista, el instituto emisor se encuentra atrapado entre dos frentes. Por un lado, una economía prácticamente estancada, que apenas creció 0.8% en 2025, lo que alimenta la expectativa de que una reducción en las tasas pueda impulsar la actividad económica. Por otro, las finanzas públicas, ya que tasas más bajas también reducirían el costo financiero de la deuda pública y aliviarían la presión sobre la Secretaría de Hacienda.

Sin embargo, Gómez Tamez subrayó que el mandato constitucional del Banco de México es priorizar el combate a la inflación, lo que hace más delicado el debate sobre una eventual relajación de la política monetaria.

El analista también alertó sobre un dato que considera más preocupante: el aumento en el costo de la canasta alimentaria, indicador que mide el gasto mínimo necesario en alimentos y que se utiliza para determinar la línea de pobreza extrema por ingresos.

Según datos del propio Inegi citados por el especialista, mientras la inflación general fue de 4.02%, el precio de la canasta alimentaria aumentó 5.6% en zonas rurales y 6.5% en zonas urbanas, lo que significa que los alimentos básicos están encareciéndose más rápido que el promedio de precios.

En términos concretos, explicó que en febrero de 2026 el costo mensual de la canasta alimentaria por persona fue de 1,888 pesos en zonas rurales y 2,517 pesos en zonas urbanas. Para un hogar típico de cuatro integrantes, esto implica un gasto aproximado de 7,552 pesos al mes en áreas rurales y 10,068 pesos en zonas urbanas, únicamente en alimentos.

Si se considera la línea de pobreza por ingresos, que incluye tanto alimentos como otros bienes y servicios esenciales, el ingreso mínimo necesario para una familia de cuatro personas se eleva a 13,980 pesos mensuales en zonas rurales y 19,512 pesos en zonas urbanas.

Para el analista, estas cifras revelan una realidad que las estadísticas promedio suelen ocultar.

“La inflación no afecta a todos por igual. Aunque el promedio sea de 4%, para muchas familias el costo de sobrevivir está aumentando mucho más rápido”, señaló Gómez Tamez.

El especialista concluyó que entender estas diferencias es clave para analizar el verdadero impacto de la inflación en México, particularmente en los sectores más vulnerables de la población.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *