Preocupación en el INE: sin recursos, sin PREP y con problemas logísticos para la elección del 2 de junio
A menos de tres meses de la primera elección del Poder Judicial de la Federación en México, crece la preocupación dentro del Instituto Nacional Electoral (INE) debido a diversos problemas sin resolver y el inminente avance del tiempo. Entre los principales desafíos se encuentran la confusión en el llenado de boletas, la posible baja participación, los largos tiempos de votación en casillas y la legitimidad de los jueces electos.
En entrevista con El Universal, funcionarios de juntas distritales, responsables de la operatividad de la elección y quienes solicitaron anonimato por temor a represalias, advirtieron sobre la falta de organización en un proceso que enfrenta retrasos por la suspensión de actividades del INE durante tres meses y un presupuesto menor al requerido.
Uno de los obstáculos más preocupantes, señalan, es la negativa de ciudadanos a participar en la integración de mesas directivas de casilla, especialmente en entidades como la Ciudad de México, debido al desconocimiento sobre la elección. Ante esta situación, sugieren que el gobierno implemente una “campaña agresiva” para informar a la población sobre el proceso electoral.
“En 2024, cuando no encontraba a las personas les dejaba mi tarjeta y unas horas después o a más tardar al día siguiente me localizaban para decirme ‘sí quiero participar’ o ‘no quiero, no puedo participar’. En esta ocasión todas las tarjetas, todos los volantes que se han dejado son negativa, ya no te contestan, no te buscan”, señalan.
En esta elección, marcada por errores e inconsistencias, los problemas no acaban y sólo se incrementan, pues los funcionarios describen las repercusiones que tendrán el desconocimiento entre la ciudadanía de los candidatos y el analfabetismo de un sector de la población en la legitimidad de los resultados de la jornada de votación en la que se disputarán 881 cargos del Poder Judicial.
“Va a impactar en la falta de legitimidad de quienes resulten electos. Obviamente es legal, o sea, si tú ganas como juez de Distrito, pues es legal tu designación. Nada más habría que preguntarse qué tanto apoyo tuviste”, indican.
Otro de los focos rojos, advierten, es la baja participación que se vislumbra durante la jornada electoral, la confusión que generará el llenado de las boletas y, lo más preocupante, los tiempos previstos para la votación, calculados en 17 minutos por cada ciudadano.
De acuerdo con un ejercicio realizado en las oficinas centrales del INE, está proyectado que la votación federal dure en promedio nueve minutos. Sin embargo, a ello se suman ocho minutos más de la elección local y en estados como Veracruz y Durango, donde este año se llevarán a cabo comicios locales, el tiempo se incrementará, todo ello sin contemplar los tiempos de tras-lado a los centros de votación ni la fila de espera que habrá que realizar para participar en los comicios.
Además, a 90 días de llevarse a cabo la elección de jueces, magistrados y ministros por voto popular todavía se desconoce cómo se harán los cómputos distritales al finalizar la votación, además de que externan su preocupación por la desaparición del conteo rápido realizado en otros procesos por los ciudadanos, el cual fue delegado a las juntas distritales y cuyo resultado se prevé dar a conocer, en el mejor de los casos, 10 días después del proceso electoral.
“Tú sabías que en la casilla iban a estar tus papás, tus hermanos, alguien de tu familia o alguien de tus vecinos. Ellos iban a asegurar que los votos se contaran bien. Ahora, por supuesto que en las juntas distritales se van a contar bien, pero en las casillas no vas a ver en tu sección electoral cómo fue el resultado. Vas a ver, vas a conocer cuántos fueron a votar, pero no por quiénes”, precisan.
Aunado a ello, también acusan que, derivado del recorte presupuestal que sufrió el órgano, las actividades concernientes a la planeación de la elección se tienen que realizar con la mitad del personal que se requirió en las elecciones presidenciales de 2024.
En algunos estados, sostienen, incluso hay personal en campo que se encuentra en la incertidumbre laboral, pues aún no han sido dados de alta para cobrar su nómina y, aunque se les va a pagar, no saben cuándo.
Además, advierten por el impacto físico, mental y emocional de los funcionarios en campo, debido a que en entidades como Veracruz y Durango se está llevando a cabo un doble proceso electoral con jornadas laborales de las 09:00 a las 23:00 horas y el personal ha manifestado su inquietud de estar recibiendo una sola “dieta” y una sola parte de sus gastos a pesar de estar cubriendo turnos dobles.
No obstante, pese al caos y la evidente desorganización que han caracterizado la elección judicial, los funcionarios garantizan un proceso electoral óptimo y transparente respaldado por su profesionalismo y “porque nos debemos al país, no a un partido político”.
“Los resultados van a ser transparentes, nada más de que no de manera inmediata, pues al no tener un Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) ni conteo rápido, porque además sería materialmente imposible, los resultados sí van a ser tal cual, se van a contar independientemente de si tengamos una afiliación o una fobia hacia cualquier candidato”, afirman.
Los funcionarios reconocen que, en efecto, hay una preocupación en el INE ante los comicios del próximo 2 de junio, pero revelan que a ésta se suman las inquietudes por las condiciones laborales dentro del instituto “pues cada vez es más la exigencia y menos los recursos”.
Ante ello, denuncian que la comunicación ha sido vertical y no cabe lugar para la proposición, “porque no es bien visto cuando uno alza la voz a pesar de que estamos siendo afectados en nuestro rendimiento”.
Esta información se publicó originalmente en El Universal.

