TRANSPARENCIA POLÍTICA
La derrota de Adán
Erwin Macario | @erwinmacario
Pese a la cortedad —histórica— del segundo informe del gobernador Javier May, existe suficiente tela para confeccionar, aunque apretado, el traje que podría “lucir” Tabasco los próximos cuatro años.
Balance de aniversario, deja ver que el 2027 será la antesala de un gobierno que puede vencer a su peor enemigo, Adán Augusto López Hernández, a quien acuso, a los 44 días de inicio –el miércoles 13 de noviembre de 2024—, aunque indirectamente, de prohijar la delincuencia organizada en Tabasco.
“Todos saben, aquí era vox populi, quien comandaba La Barredora, ¿o no sabemos?”, dijo Javier May Rodríguez en su mañanera. Un reportero le preguntó: ¿Hernán Bermudez? El gobernador respondió “Sí, ¿no?”.
Y punzó, eso sí directamente: “quienes estuvieron antes (Adán Augusto y el sustituto Carlos Merino) tendrán que explicar”.
Desató los demonios en el edén; el encono de Adán, tal vez el enojo del propio Andrés Manuel López Obrador y la indiferencia cómplice de la presidente Claudia Sheinbaum, quien declaró el 11 de diciembre, a menos de un mes de la denuncia pública de May: “No tengo información de que Adán haya hecho un acuerdo, ni lo creo tampoco”.
Se le olvidó exigir pruebas, pero ya está preso el capo visible de la delincuencia organizada en el gobierno de Adán Augusto, su jefe de Policía, Hernán Bermúdez Requena, aunque más parece escondido y protegido tras las celdas que vinculado a proceso e investigado a fondo para no llegar más alto.
Desde entonces, May ha gobernado contra corriente. Contra los adancistas y sus delincuentes. Los índices delictivos han descendido en la mayoría del territorio tabasqueño, pero persiste la percepción de inseguridad.
En Tabasco, la mayoría de los gobernadores han llegado con fuerza suficiente para la selección de los candidatos en las elecciones intermedias de sus mandatos sexenales. May enfrenta la ambición de Adán en el edén.
Si bien el otrora poderoso Frankestein de AMLO ha recibido su primer derrota en Chihuahua, donde no tendrá gobernadora, quiere arrebatar candidaturas a May.
Parece que tendrá su Waterloo, si bien la comparación es un insulto al gran corso.

