Cinco cuerpos maniatados en Morelos: la violencia vuelve a exhibir la fragilidad de la estrategia de seguridad
Tres hombres y dos mujeres fueron encontrados atados y con heridas de bala junto a la carretera Xochimilco-Oaxtepec, en Tlalnepantla. El multihomicidio ocurre apenas cinco días después del asesinato de dos estudiantes de 17 años de la UAEM y semanas después del crimen de la española Claudia Tacoronte.
Cinco personas fueron encontradas asesinadas y maniatadas este jueves a un costado de la carretera federal Xochimilco-Oaxtepec, en el municipio de Tlalnepantla, Morelos.
Las víctimas son tres hombres y dos mujeres. Los primeros reportes señalan que presentaban heridas producidas por armas de fuego. El hallazgo ocurrió durante la mañana, después de una llamada al 911 que alertó sobre varios cuerpos abandonados a la orilla de la carretera. La Fiscalía General del Estado inició las investigaciones.
El multihomicidio vuelve a colocar bajo presión la política de seguridad en Morelos, gobernado por Margarita González Saravia, de Morena. No se trata de un episodio aislado: ocurre después de varias semanas marcadas por asesinatos que han sacudido particularmente a la comunidad universitaria.
Apenas el sábado 26 de septiembre, Christian Shamed y Gael, ambos de 17 años y estudiantes de la Preparatoria 2 de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, fueron asesinados a balazos en Cuernavaca. Un tercer adolescente resultó herido. La Fiscalía informó que investigaría todas las líneas para esclarecer el ataque.
El dato acumulado es todavía más grave: seis estudiantes de la UAEM han sido asesinados en Morelos durante 2026. La propia rectora de la universidad, Viridiana León Hernández, advirtió después del último doble homicidio: “No queremos ni debemos acostumbrarnos a que la UAEM permanezca de luto”.
Dos semanas antes había sido asesinada en Cuautla Claudia Tacoronte Aguilera, estudiante española de 21 años que realizaba un intercambio académico en la UAEM. La joven fue atacada con arma blanca durante un presunto robo. El sospechoso, Francisco Javier “N”, alias “El Trompas”, fue detenido días después.
La violencia ya produjo incluso consecuencias internacionales: tras el asesinato de Tacoronte, universidades españolas comenzaron a revisar sus programas de movilidad y la Universidad de Sevilla anunció que eliminará varios destinos de intercambio en América Latina, África y Asia para priorizar lugares considerados más seguros.
Cinco cuerpos abandonados y maniatados a plena luz del día no pueden reducirse a otro parte policiaco. El despliegue de fuerzas de seguridad podrá multiplicar patrullas y operativos, pero los homicidios siguen poniendo a prueba su eficacia.
En Morelos, mientras las autoridades anuncian estrategias y prometen investigaciones, las escenas de violencia siguen acumulándose: seis universitarios asesinados este año y ahora cinco personas ejecutadas y abandonadas junto a una carretera.
La Fiscalía tiene ahora cinco nuevas víctimas que identificar, cinco homicidios que esclarecer y una pregunta que las autoridades estatales no pueden resolver únicamente anunciando otro operativo: qué está fallando para que la violencia siga produciendo episodios de esta magnitud.
Con información de Latinus.

