Cae el “Capitán Sol”, pieza clave del huachicol fiscal; su nombre aparece en testimonios que mencionan a Andy
Miguel Ángel Solano Ruiz, presunto operador de la red encabezada por los hermanos Farías Laguna, sobrinos políticos del exsecretario de Marina Rafael Ojeda, fue detenido en Zapopan. Su captura cobra especial relevancia porque dos testimonios incorporados al expediente atribuyen al marino referencias a “Andy” y al “hijo del Presidente” durante operaciones investigadas por contrabando de combustible.
La última pieza prófuga de una de las mayores tramas de huachicol fiscal investigadas en México cayó la noche del jueves en Zapopan, Jalisco.
La Secretaría de Marina confirmó este viernes la detención del capitán de corbeta retirado Miguel Ángel Solano Ruiz, alias “Capitán Sol” o “Mike”, quien tenía una orden de aprehensión por su probable participación en delincuencia organizada con la finalidad de cometer delitos en materia de hidrocarburos.
Solano no es un personaje secundario. Las investigaciones lo colocan como presunto enlace y operador de Manuel Roberto y Fernando Farías Laguna, los llamados “Los Primos”, sobrinos políticos del exsecretario de Marina José Rafael Ojeda Durán. Según testimonios incorporados al expediente, su función habría incluido reclutar marinos activos y retirados, colocar personal de confianza en posiciones estratégicas y facilitar operaciones en puertos y aduanas.
Los dos hermanos Farías Laguna están presos en el penal federal del Altiplano y enfrentan procesos relacionados con delincuencia organizada y delitos en materia de hidrocarburos. Fernando ha rechazado las acusaciones y sostiene que la investigación fue construida de manera tendenciosa.
Pero la captura del “Capitán Sol” tiene además una dimensión políticamente explosiva.
Es el hombre a quien dos declarantes atribuyen referencias a Andrés Manuel “Andy” López Beltrán dentro de la investigación federal.
Uno de los testimonios corresponde al excapitán Alejandro Torres Joaquín, exdirector de la Aduana de Tampico y posteriormente testigo colaborador. El segundo proviene de Juan Carlos Soto Picha, exsubdirector de Operación Aduanera de Guaymas. En ambos casos, los declarantes aseguran que fue Solano quien hizo las referencias al hijo del expresidente.
En uno de esos episodios, relacionado con las dificultades para operar el buque Torm Agnes en Guaymas, el testimonio atribuye al “Capitán Sol” una frase particularmente delicada: que hablarían con el secretario de Marina para decirle que se trataba de “un tema de Andy”. Aproximadamente 90 minutos después, según el relato incorporado a la investigación, el buque abandonó la zona antes de que agentes ministeriales pudieran inspeccionarlo.
La mención, sin embargo, no demuestra que Andy López Beltrán haya participado, ordenado o siquiera tenido conocimiento de esa operación. Los declarantes no aseguran haber recibido instrucciones del hijo de López Obrador; relatan lo que, según ellos, les dijo Solano.
La propia FGR ha señalado que esas referencias no constituyen elementos con fuerza legal suficiente para abrir una investigación contra López Beltrán.
Precisamente por eso la detención cambia el escenario.
El hombre al que otros testigos atribuyeron las menciones a Andy ya no está prófugo. Está en manos de las autoridades.
La Fiscalía tiene ahora la posibilidad de interrogarlo y confrontar directamente los testimonios: qué quiso decir cuando presuntamente habló de “Andy”; si conocía personalmente a López Beltrán; si utilizaba su nombre como mecanismo de presión o influencia; y, sobre todo, si existe alguna evidencia independiente que permita confirmar o descartar cualquier vínculo.
El caso también vuelve a colocar bajo escrutinio a la Marina durante el sexenio de López Obrador. Los Farías Laguna eran sobrinos políticos del entonces secretario Rafael Ojeda y la red investigada habría aprovechado posiciones dentro de puertos y aduanas administrados por personal naval para introducir combustible y evadir impuestos.
La defensa de Fernando Farías ha pedido que Ojeda comparezca para explicar qué sabía de las irregularidades y qué hizo después de recibir información sobre ellas. Existen además documentos y testimonios que muestran que el entonces secretario tuvo conocimiento de denuncias internas sobre corrupción, aunque ello no prueba que haya participado en la red criminal.
La captura del “Capitán Sol”, por tanto, no cierra el caso. Abre una puerta que la Fiscalía ya no puede eludir con facilidad.
Solano puede confirmar, negar o explicar lo que otros declarantes aseguran que dijo. Y esa declaración será crucial para separar dos escenarios radicalmente distintos: si el nombre de Andy López Beltrán fue utilizado sin su conocimiento para abrir puertas dentro del gobierno o si detrás de aquellas referencias existía algo más.
Hasta ahora, la investigación publicada no permite responderlo. Ahora la FGR tiene detenido al hombre que sí puede explicar por qué aparecía el nombre de “Andy” en aquellas conversaciones.

