Política

Austeridad editada: exhiben lujos que desaparecen de las fotos públicas de secretaria de Turismo

La secretaria de Turismo del gobierno de Claudia Sheinbaum, Josefina Rodríguez Zamora, fue exhibida por el uso de relojes, joyas y prendas de lujo que aparecen en fotografías privadas, pero que, de acuerdo con una investigación de Reforma, fueron eliminados digitalmente de algunas imágenes difundidas públicamente. La funcionaria no negó la existencia de esos bienes: sostuvo que fueron adquiridos con recursos propios antes de encabezar la dependencia federal.

El señalamiento coloca el caso más allá del precio de un reloj o un vestido. La controversia está en el contraste entre la exhibición privada de artículos de alto costo, su desaparición en fotografías públicas y el discurso de austeridad y sencillez que la presidenta Claudia Sheinbaum exige a los servidores públicos.

La investigación periodística identificó, entre otros artículos atribuidos a Rodríguez Zamora, un reloj Cartier valuado en alrededor de 140 mil pesos; vestidos de diseñador de hasta 30 mil pesos; calzado de aproximadamente 17 mil 500 pesos y un anillo de diamantes cuyo precio podría alcanzar los 900 mil pesos, dependiendo de sus características.

Su prometido, Iván García Juárez, procurador de Protección al Ambiente de Tlaxcala, también aparece en fotografías utilizando artículos de marcas de lujo, entre ellos un reloj Rolex y calzado de alto costo.

Uno de los elementos más relevantes de la publicación es la comparación entre fotografías privadas y las difundidas públicamente.

En una imagen tomada a bordo de un yate, Rodríguez Zamora aparece con un Cartier y García Juárez con un Rolex Yacht-Master II. En otra versión difundida públicamente, según la investigación, los relojes desaparecen y también fue eliminado el logotipo de una prenda Moncler.

Ese manejo de las fotografías abre un cuestionamiento distinto al origen del dinero: si los bienes fueron adquiridos legalmente y forman parte de su patrimonio, ¿por qué ocultarlos en imágenes destinadas al público?

La secretaria responde: “patrimonio propio”

Rodríguez Zamora rechazó que sus bienes hayan sido pagados con dinero público.

La secretaria aseguró que trabajó durante años en el sector privado, principalmente en la industria restaurantera, antes de incorporarse al servicio público, y sostuvo que construyó junto con su familia un patrimonio previo a ocupar la Secretaría de Turismo.

“Ningún bien material de mi propiedad, incluido cualquier reloj, accesorio u otro artículo al que se haga referencia en la publicación, ha sido adquirido con recursos públicos, ni durante mi gestión como Secretaria de Turismo”, afirmó en su respuesta.

También aseguró que sus bienes se encuentran reflejados en sus declaraciones patrimoniales.

Hasta ahora, la información disponible no acredita que los artículos hayan sido adquiridos con recursos públicos. Por ello, el cuestionamiento periodísticamente sustentable no es afirmar corrupción o enriquecimiento ilícito, sino contrastar el patrimonio y el estilo de vida exhibidos con el discurso político de austeridad y, particularmente, cuestionar la edición de fotografías en las que desaparecen artículos de lujo.

El caso adquiere mayor relevancia porque surgió prácticamente al mismo tiempo que Sheinbaum reiteró su exigencia de sencillez para quienes ocupan cargos públicos. Medios que reprodujeron la investigación señalaron esa contradicción entre el llamado presidencial y las imágenes atribuidas a la integrante de su gabinete.

Rodríguez Zamora sostiene que austeridad significa administrar responsablemente los recursos públicos y que sus gastos personales fueron cubiertos con recursos propios.

Ese argumento responde a una parte del cuestionamiento: el origen de los recursos.

Pero queda otra sin explicación suficiente en la información revisada: por qué objetos que la secretaria asegura haber adquirido legítimamente desaparecieron mediante edición de fotografías difundidas públicamente.

El problema, por tanto, no es acreditar que una funcionaria use un Cartier o ropa de diseñador. Lo relevante para el escrutinio público es la distancia entre la imagen que se proyecta desde el poder y la que muestran las fotografías sin editar.