Sin un solo centímetro libre: cárteles habrían convertido la frontera en territorio bajo control criminal, según Washington
Las advertencias que llegan desde Washington vuelven a colocar a México en el centro de un discurso de seguridad cada vez más alarmante. Esta vez, el secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Markwayne Mullin, aseguró ante la Cámara de Representantes que los cárteles del narcotráfico habrían consolidado un control prácticamente total sobre la frontera sur estadounidense.
De acuerdo con su exposición, al menos nueve organizaciones criminales operarían en la franja fronteriza, dominando los puntos de cruce y adaptando sus métodos con tecnología cada vez más sofisticada, incluidos drones para vigilancia y operaciones de tráfico ilícito. Una afirmación que, de confirmarse en sus términos, implicaría un nivel de penetración criminal sin precedentes en la región.
El funcionario defendió además la continuidad del muro fronterizo impulsado durante la administración de Donald Trump, al que describió como una herramienta aún necesaria para contener la actividad de los grupos delictivos. En su planteamiento, incluso las nuevas “cercas inteligentes” y los sensores de calor serían insuficientes sin una expansión física de las barreras.
“Cuantos más muros construyamos, más podremos concentrarnos en las zonas de tráfico”, afirmó, al tiempo que describió un escenario en el que los cárteles operan en áreas rurales, cortan cercas y reaccionan en tiempo real a los sistemas de vigilancia.
El señalamiento no es menor: Washington no solo insiste en la narrativa de una frontera bajo presión, sino que la eleva a un nivel de control territorial fragmentado por organizaciones criminales. Un diagnóstico que, más allá del debate político sobre el muro, coloca nuevamente a México bajo el escrutinio por la expansión y capacidad operativa del crimen organizado en la región fronteriza.
Con información de Latinus.

