Huachicol intacto: Pemex presume denuncias, pero el saqueo de combustible sigue operando con impunidad
El robo de combustible no fue erradicado en 2025. Por el contrario, siguió operando como un negocio criminal activo mientras Petróleos Mexicanos intenta vender la narrativa de contención. De acuerdo con cifras oficiales, la empresa productiva del Estado recibió mil 148 denuncias ciudadanas anónimas por ilícitos relacionados con hidrocarburos, lo que derivó en el aseguramiento de 342 mil 518 litros de combustible. Una cifra que, lejos de reflejar control, exhibe la persistencia de un delito que desangra a Pemex año con año.
El balance confirma que el huachicol no es un fenómeno marginal: se localizaron 221 tomas clandestinas, se aseguraron 29 predios, se detectaron túneles, depósitos ilegales, excavaciones y hasta invasiones al derecho de vía, todo ello mientras el discurso oficial insiste en que el problema está “bajo control”. Los datos revelan una operación criminal extendida, sofisticada y territorialmente arraigada.
Pemex presume coordinación institucional, canalización de casos a la Guardia Nacional y hasta el uso de Inteligencia Artificial para proteger su marca en redes sociales, pero guarda silencio sobre los responsables, las sentencias y las redes políticas y empresariales que permiten que el robo de hidrocarburos continúe. Se habla de trípticos, pláticas y campañas de difusión, mientras las pérdidas multimillonarias y el riesgo a comunidades enteras siguen acumulándose.
La ecuación es clara: más denuncias, más tomas clandestinas, más predios asegurados… y la misma impunidad. El huachicol no se combate con folletos ni comunicados, sino con resultados judiciales. Y esos, hasta ahora, siguen brillando por su ausencia.

