Adán Augusto maneja casi 2 mil millones del Senado sin controles ni facturas: la austeridad solo es discurso
Mientras el discurso oficial habla de austeridad republicana, en el Senado de la República opera una bolsa multimillonaria administrada con absoluta discrecionalidad por el coordinador de Morena, Adán Augusto López Hernández. Se trata de mil 894 millones de pesos anuales cuyo uso carece de controles claros y de rendición de cuentas efectiva.
De acuerdo con información documentada por el diario Reforma, durante 2025 López Hernández tuvo la facultad de disponer a su arbitrio de estos recursos para viajes, servicios personales, partidas para grupos parlamentarios, “apoyos” a senadores y otros rubros tan amplios como opacos. En los hechos, una caja negra presupuestal al servicio del poder político.
El caso más reciente exhibe la lógica del despilfarro: 1 millón 700 mil pesos gastados en la compra de 17 mil 500 ejemplares del libro Grandeza, de Andrés Manuel López Obrador. Según el propio López Hernández, cada libro costó 100 pesos “por precio especial”, aunque en librerías se vende en 448 pesos.
El problema es mayor: no hay facturas, no hay comprobantes, solo su palabra.
El contexto agrava el escándalo. El presupuesto total del Senado para 2025 asciende a 5 mil 103 millones 817 mil pesos. De ese monto, 3 mil 061 millones 699 mil pesos corresponden al Capítulo 1000, es decir, salarios, dietas y prestaciones: el gasto fijo.
La opacidad aparece en el Capítulo 3000, “Servicios Generales”, donde se concentra la bolsa de casi mil 900 millones de pesos de uso discrecional.
De ahí, 300 millones de pesos al año corresponden exclusivamente a la bancada de Morena. Según la propia información, de ese dinero salen sobresueldos para legisladores, apoyos no transparentados y el gasto administrativo de la fracción parlamentaria. Todo, en la penumbra.
A eso se suman 866.6 millones de pesos destinados al resto de las bancadas y a otros gastos no especificados, así como el rubro de “Otros Servicios Generales”, una etiqueta presupuestal que no explica nada y permite todo.
En el Senado, la austeridad es solo un eslogan. En los hechos, Morena concentra el poder, el dinero y la discrecionalidad, mientras la rendición de cuentas brilla por su ausencia. Y Adán Augusto López Hernández administra, sin contrapesos reales, una de las bolsas públicas más opacas del país.

