¿De dónde saca un exsecretario de Turismo de Veracruz 4 MDP para un auto de competencia?
Iván Martínez Olvera involucra a la familia xalapeña Fernández Chedraui en este caso y daña su imagen
Por Gilberto Almendra Martínez
Xalapa, Ver., septiembre 28.— El paso de la función pública a las pistas de carreras de lujo suele ser una transición reservada para aquellos cuyas finanzas resisten el riguroso escrutinio de la congruencia. Y más, si muestran un auto con un valor en el mercado de casi 4 millones de pesos.
En Veracruz, el anuncio de que Iván Martínez Olvera, exsecretario de Turismo durante el convulso sexenio de Cuitláhuac García Jiménez, participará como piloto estelar en la Carrera Panamericana ha encendido de inmediato las alarmas de la opinión pública, por el uso de una camioneta BMW X6 2026 con un valor millonario.
Conducir un vehículo de competición de varios millones de pesos bajo el cobijo del Don Justo Racing Team no solo levanta polvo en el asfalto de la Carrera Panamericana, sino que reabre las heridas de una gestión estatal de Cuitláhuac García Jiménez, sistemáticamente marcada por el estigma de la corrupción.
La Estética de la Opulencia en Tiempos de Austeridad
Para un exfuncionario que operó bajo la bandera de la «austeridad republicana», el contraste es estridente. Mientras la administración de García Jiménez concluyó su periodo bajo el asedio de auditorías que señalan presuntos daños patrimoniales multimillonarios y el uso generalizado de supuestas empresas fantasma, ver a su exsecretario de Turismo al volante de un bólido de alta gama y valuado en varios millones de pesos, evoca los peores fantasmas del pasado político veracruzano.
A nivel formal, Martínez Olvera argumenta que abandona los reflectores institucionales para representar «con orgullo» a una escudería xalapeña privada. Sin embargo, la línea que divide el patrocinio empresarial legítimo de los favores políticos transexenales es sumamente delgada en el ecosistema de los negocios públicos en Veracruz.
Un Pasado de Dudas Institucionales
La Secretaría de Turismo de Veracruz (SECTUR) ha sido históricamente percibida como una caja de resonancia para el desvío de recursos y la asignación opaca de contratos de promoción y eventos masivos.
Durante el sexenio de Cuitláhuac García, la dependencia enfrentó críticas constantes por la falta de transparencia en asignaciones directas y la nula rendición de cuentas respecto a la verdadera derrama económica de sus festivales.
Que un exsecretario que manejó la proyección económica y las relaciones con proveedores turísticos del estado aparezca meses después liderando un deporte que es sinónimo global de élite y riqueza extrema genera, por lo menos, una profunda sospecha ciudadana.
El cuestionamiento es directo e inevitable: ¿De dónde emana el capital real que sostiene este despliegue de opulencia, o qué redes de intereses construidas desde el poder aseguran tales privilegios?
El Retorno de la Carrera Panamericana: Contraste Colectivo
Irónicamente, el actual secretario de Turismo del estado, Igor Rojí López, ha estado promoviendo con bombo y platillo el regreso de la Carrera Panamericana a territorio veracruzano, estimando una afluencia de más de 50 mil personas.
El evento cruzará el estado prometiendo beneficios hoteleros y comerciales para el pueblo. No obstante, para el veracruzano de a pie, el verdadero espectáculo no estará en las curvas de la montaña, sino en observar cómo los círculos de poder del anterior gobierno continúan gozando de una realidad paralela.
Mientras la entidad padece los estragos financieros heredados de la administración de Cuitláhuac García, sus excolaboradores aceleran a fondo en vehículos millonarios, blindados por la impunidad y el olvido colectivo.

Los ‘Moches’ estigmatizaron paso de Iván Martínez por Sectur-Veracruz
Las acusaciones de presunta corrupción que involucran a Iván Martínez Olvera, exsecretario de Turismo de Veracruz (SECTUR), giran en torno a una supuesta red de extorsión y cobro de «moches» a proveedores de la dependencia estatal.
De acuerdo con reportes periodísticos y señalamientos de diputados en el Congreso local, el exfuncionario y su equipo habrían condicionado los pagos de facturas a cambio de costosos regalos y aportaciones económicas. Martínez Olvera ha negado categóricamente estas afirmaciones, calificándolas como falsas y motivadas por intereses políticos.
Los señalamientos públicos apuntaron a la presunta participación de Keyla Yaret Medina Zamudio, secretaria técnica del Fideicomiso del Impuesto al Hospedaje, como la presunta encargada de enviar mensajes y coordinar las solicitudes de recursos materiales y económicos a las empresas contratadas. Así lo retomó en su momento el periodista veracruzano Arturo Reyes Isidoro.
Mientras que durante las sesiones legislativas en el Congreso del Estado de Veracruz, el entonces titular de la SECTUR evitó dar respuestas detalladas a las acusaciones directas de la oposición, especialmente del diputado Héctor Yunes Landa, quién le exigió respuestas a las supuestas versiones de que imperaban en torno a su administración en Turismo del Estado.

Grupo Fernandez Chedraui se expone negativamente
Al «apoyar» la incursión automovilística del exfuncionario, el nombre de la dinastía empresarial Fernández Chedraui queda directamente asociado con un personaje que arrastra graves señalamientos públicos de corrupción, extorsión y cobro de «moches» a proveedores durante su gestión estatal. Esto expone a la marca patrocinadora a críticas por presuntamente «lavar la imagen» o validar políticamente a un actor cuestionado.
Esta exposición ocurre en un momento delicado para miembros de la familia como Manuel y Antonio Fernández Chedraui, quienes han enfrentado reveses en el Poder Judicial de Veracruz debido a procesos penales vigentes por el presunto delito de despojo de tierras en la exclusiva zona de Las Ánimas, en Xalapa. El cobijo financiero a un político controvertido acentúa la percepción pública negativa sobre el uso de la influencia económica en la región.
En síntesis, el «patrocinio» de los miembros de la familia Fernández Chedraui —particularmente a través del empresario Antonio Fernández Chedraui y su marca Café Don Justo— hacia el exsecretario de Turismo Iván Martínez Olvera como piloto principal del Don Justo Racing Team en la Carrera Panamericana 2026, expone públicamente a los empresarios xalapeños en varias vertientes éticas, reputacionales y políticas.

