Internacional

Juan Orlando Hernández queda libre del caso Pandora II, pero su historial judicial sigue marcado por la condena por narcotráfico en EEUU

Un juez de Tegucigalpa dictó sobreseimiento definitivo a favor del expresidente hondureño Juan Orlando Hernández en el caso Pandora II, que investigaba un presunto desvío de aproximadamente 10.8 millones de dólares durante el periodo en que presidió el Congreso de Honduras.

La decisión judicial cierra, por ahora, el proceso por los delitos de fraude y lavado de activos que enfrentaba en Honduras. El portavoz de la Corte Suprema de Justicia, Carlos Silva, informó que se emitirá la carta de libertad definitiva y quedarán sin efecto las medidas cautelares que pesaban sobre el exmandatario.

Sin embargo, el fallo hondureño no borra otro episodio judicial de enorme peso: Hernández fue condenado en Estados Unidos a 45 años de prisión por narcotráfico y posteriormente recibió un indulto presidencial de Donald Trump.

Un caso por millones de dólares

El expediente conocido como Pandora II, abierto en 2023, investigó el supuesto desvío irregular de unos 10.8 millones de dólares entre 2010 y 2013, cuando Hernández encabezaba el Parlamento hondureño.

Según la investigación, esos recursos habrían sido utilizados presuntamente para financiar su campaña electoral.

Hernández negó las acusaciones y sostuvo durante el proceso que no existían pruebas que demostraran que hubiera recibido o manejado directamente el dinero.

La defensa presentó 31 pruebas documentales y un testigo. La Fiscalía aportó 16 documentos, un testigo y tres pericias.

Uno de los argumentos aceptados por la defensa fue que las decisiones cuestionadas en la investigación correspondían al periodo en que Hernández era presidente del Parlamento, y no a su etapa como jefe del Ejecutivo.

El juez finalmente determinó el sobreseimiento definitivo.

El fallo todavía puede ser impugnado

La resolución no necesariamente representa el último capítulo del expediente.

De acuerdo con Carlos Silva, las partes ya fueron notificadas y aquellas que no estén conformes pueden presentar un recurso de apelación ante la Corte de Apelaciones del circuito de Criminalidad Organizada.

Es decir, aunque el juez cerró el caso, todavía existe una vía para intentar revertir la decisión.

El mismo proceso alcanzó a otros exfuncionarios y al expresidente Porfirio Lobo, quienes también fueron sobreseídos.

El antecedente que no desaparece

La resolución hondureña debe leerse en un contexto mucho más amplio.

Hernández gobernó Honduras entre 2014 y 2022 y regresó al país en julio pasado, después de haber sido indultado en Estados Unidos.

En 2024 había sido condenado por narcotráfico a 45 años de prisión. El indulto posterior permitió su regreso a Honduras para enfrentar el proceso por fraude y lavado.

Por ello, el sobreseimiento en Pandora II representa una victoria judicial para el exmandatario, pero no equivale a una declaración general de inocencia respecto de todos los señalamientos que ha enfrentado.

Una trayectoria política marcada por la controversia

El paso de Hernández por el poder también estuvo acompañado de cuestionamientos políticos.

Gobernó durante dos periodos consecutivos, pese a que la Constitución hondureña prohibía la reelección. En 2015, una interpretación de magistrados de la Suprema Corte abrió la puerta para que pudiera buscar nuevamente la Presidencia en 2017.

Hernández ganó aquellos comicios en medio de denuncias de fraude formuladas por sectores de la oposición.

Ahora, el expresidente obtiene el cierre definitivo de uno de los principales procesos judiciales que mantenía pendientes en Honduras.

Pero el expediente deja una pregunta inevitable: ¿el sobreseimiento marca el cierre de las acusaciones en su país o apenas abre una nueva batalla jurídica por la revisión de la decisión?

Con información de Latinus.