Política

Sheinbaum evade el “narcogobierno” y responde con García Luna: “Ahí sí está demostrado”

CIUDAD DE MÉXICO.— La presidenta Claudia Sheinbaum pidió este viernes a la oposición dejar de hablar de un supuesto “narcogobierno” de Morena y concentrarse en los delitos cometidos por Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad durante el gobierno de Felipe Calderón. El reclamo ocurre mientras integrantes de Morena enfrentan señalamientos públicos por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa.

Durante su conferencia, Sheinbaum sostuvo que los actos de corrupción atribuidos a García Luna están “absolutamente demostrados” y cuestionó por qué la oposición dejó de hablar del exfuncionario. La presidenta destacó además que, durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, la Unidad de Inteligencia Financiera abrió una investigación sobre los negocios realizados por García Luna después de abandonar el servicio público.

De acuerdo con la información expuesta por el titular de la UIF, Omar Reyes Colmenares, el caso García Luna-Weinberg involucra 528 millones de pesos y 727.9 millones de dólares, presuntamente desviados mediante 30 contratos gubernamentales a sobreprecio, a cambio de remuneraciones y otros beneficios. El gobierno mexicano también reporta la recuperación de 5.8 millones de dólares y de 12 propiedades en Florida vinculadas con la familia Weinberg.

El problema político para Sheinbaum es que el argumento llega precisamente cuando su gobierno enfrenta cuestionamientos por señalamientos contra figuras de Morena, entre ellas Rubén Rocha Moya, Enrique Inzunza y Juan de Dios Gámez, a quienes se ha relacionado públicamente con el Cártel de Sinaloa. Esos señalamientos, por sí mismos, no acreditan responsabilidad penal, pero tampoco pueden ser sustituidos políticamente por los casos comprobados de administraciones anteriores.

La discusión, por tanto, no debería reducirse a quién gobernó cuando ocurrieron los hechos. Si García Luna cometió delitos, corresponde investigarlos y recuperar los recursos, como afirma el gobierno; pero si existen señalamientos contra funcionarios o militantes actuales, también corresponde investigarlos con la misma exigencia. La corrupción y los vínculos criminales no dejan de ser graves porque cambie el partido en el poder.