Política

Los Chapitos habrían ordenado el montaje sobre la muerte de Cuén; queda bajo la lupa la Fiscalía de Sinaloa

Fausto Corrales Rodríguez, testigo clave del homicidio de Héctor Melesio Cuén Ojeda, habría revelado que integrantes de Los Chapitos lo obligaron a sostener la versión de que el exrector fue atacado durante un intento de asalto en una gasolinera. La declaración modifica una pieza central del caso, pero también deja bajo escrutinio la actuación de la Fiscalía de Sinaloa.

La información, publicada por El Financiero con base en datos de la Fiscalía General de la República (FGR), se relaciona con los hechos ocurridos el 25 de julio de 2024, cuando Cuén fue asesinado y Ismael “El Mayo” Zambada fue trasladado a Estados Unidos.

Corrales, quien acompañaba a Cuén, declaró inicialmente ante autoridades estatales que el exrector había sido atacado en una gasolinera de Culiacán. Esa versión quedó asentada en la carpeta CLN/UEHD/007070/2024/CI, abierta por la Fiscalía General del Estado de Sinaloa.

EL VIDEO QUE CAMBIA LA VERSIÓN

La FGR incorporó a sus investigaciones un video de 9 minutos con 37 segundos, titulado “No que no plebe”, que Corrales habría publicado dos días después de los hechos.

En la grabación, relató que llevó a Cuén al rancho Huertos del Pedregal, donde también se encontraba Zambada. Según su versión, después de que se escucharon disparos fue esposado y trasladado en una camioneta.

Horas más tarde volvió a encontrarse con Cuén, quien estaba herido de una pierna. Corrales aseguró que el exrector sufrió un infarto mientras intentaba tranquilizarlo.

Esta versión ubica el origen de las lesiones en Huertos del Pedregal y no en una gasolinera.

“LE DIJERON QUÉ DECLARAR”

Corrales habría declarado que integrantes de Los Chapitos le indicaron qué hacer y qué decir después de la muerte de Cuén.

El señalamiento podría explicar el origen de la versión del supuesto asalto. Sin embargo, esa historia no quedó únicamente en su testimonio: la Fiscalía de Sinaloa la presentó como la hipótesis oficial del homicidio, incluso con imágenes de videovigilancia.

Posteriormente, la FGR detectó inconsistencias entre la versión estatal, las lesiones del cuerpo y el contenido de las grabaciones.

LA FISCALÍA, BAJO ESCRUTINIO

La nueva declaración plantea dos preguntas distintas: quién habría ordenado fabricar la historia y cómo esa versión fue incorporada y defendida por una institución pública.

Si Corrales fue amenazado, deberá determinarse el alcance de esa coacción y su responsabilidad en el caso. Pero eso no elimina las dudas sobre la actuación de los funcionarios que integraron la carpeta.

La Fiscalía tenía la obligación de contrastar testimonios, revisar las pruebas, verificar las lesiones y reconstruir la mecánica de los hechos. Por ello, atribuir el montaje exclusivamente a Los Chapitos no demuestra que funcionarios estatales hayan participado deliberadamente, pero tampoco los exonera de posibles omisiones o negligencias.

CORRALES, DETENIDO

Corrales fue detenido por autoridades federales el 19 de agosto de 2026 en la Ciudad de México. Es investigado por presunto encubrimiento en el homicidio de Cuén y falsedad de declaraciones.

Su testimonio podría ayudar a esclarecer quién construyó la versión de la gasolinera y bajo qué circunstancias.

El caso, sin embargo, todavía deja una pregunta central:

¿Cómo una historia presuntamente dictada por integrantes de una organización criminal terminó convertida en la versión oficial de la Fiscalía de Sinaloa?

Identificar a quien habría ordenado mentir no explica, por sí solo, cómo esa mentira terminó convertida en expediente.

Con información de El Financiero.