El tarifazo de la 4T en Tabasco: prometieron modernizar el transporte público y lo único que modernizaron fue el precio
Villahermosa, Tabasco. | Corresponsal: R.M. | En medio de la peor crisis económica que ha pegado a Tabasco en años, con el bolsillo del pueblo roto y sin trabajo, el gobernador Javier May anuncia lo que ningún gobierno se había atrevido con tanta frialdad: ¡un tarifazo de casi dos pesos al transporte público!
Hasta 20% más. Un madrazo directo al que menos tiene. Porque aquí el que va a pagar los platos rotos no es el funcionario que trae suburban y chofer. Lo va a pagar la trabajadora doméstica que toma cuatro combis al día para ir a limpiar una casa en Tabasco 2000. Lo va a pagar el estudiante de la UJAT que cruza toda la ciudad con 50 pesos en la bolsa. Lo va a pagar el obrero que sale a las 4 de la mañana de Parrilla o de Gaviotas.
Los números son insultantes:
- Combi: de 10.50 a 12 pesos, 14.3% más.
- Motocarro: de 10 a 12 pesos, 20% más, el transporte de los pobres entre los pobres.
- Taxi: 5 pesos más por sector.
Y hasta el estudiante y el adulto mayor, que pagaban 8 pesos, ahora pagarán 9.
Y aquí viene la memoria que duele, porque este pueblo tiene memoria; en el gobierno de Adán Augusto López Hernández al tabasqueño le vendieron el mismo cuento. Que venía la modernización, que se acababan las chatarras, que Villahermosa iba a tener transporte digno, con clima, con unidades nuevas. Se firmaron convenios, se tomaron fotos, se dieron discursos.
¿Qué quedó de eso? NADA. Las mismas chatarras siguen deambulando, sin clima, sin puertas, con el asiento roto y el usuario con el Jesús en la boca. Las mismas combis oxidadas que en 2019. Solo que ahora, con tarifa de primer mundo. Eso se llama negligencia. Y huele a algo peor: a negocio redondo. ¿Dónde quedaron los millones que se prometieron para la modernización? ¿Quién verificó a los concesionarios? ¿Quién protege a quién?
Y no, no es solo culpa del transportista.
Hay que decirlo también: el transportista está jodido. La gasolina no baja de 24 pesos, una llanta cuesta 5 mil, una balata, un ajuste de motor, todo se fue al cielo. El permisionario no es el enemigo, es otro damnificado de un sistema que nunca se reguló. Le exigen modernizar sin financiamiento, sin subsidio, sin orden. Entonces la chatarra sigue rodando porque no hay de otra.
Pero esa justificación no puede caer sobre la espalda del pueblo siempre.
El llamado es claro y fuerte:
Al Gobernador Javier May: No puede haber aumento sin mejora. Si van a cobrar 12 pesos, que la combi tenga clima, que no se caiga a pedazos, que no vaya con 20 parados. ¡Que la Secretaría de Movilidad se suba a las combis y las verifique una por una!
A la Secretaría de Movilidad de Tabasco: ¿Dónde están las revistas mecánicas? ¿Dónde está el padrón real de concesiones? Si van a autorizar el tarifazo, publiquen el compromiso firmado por los transportistas: ¿cuándo llegan las unidades nuevas? ¿O es aumento para la misma chatarra?
Al Congreso del Estado: Que deje de ser oficialía de partes y llame a comparecer al titular de Movilidad. El pueblo quiere saber a quién beneficia realmente este aumento.
Subirle el pasaje al más fregado, sin tocar a los concesionarios que llevan 10 años sin cambiar una combi, no es gobernar. Es administrar la miseria. Y en su mayoría el tabasqueño ya está harto…

