Éxodo por la justicia y contra la impunidad: “Ya nadie nos escucha en Tabasco”
Con mochilas al hombro y pancartas en mano, un grupo de ciudadanos se concentraron primero en Plaza de Armas, y luego en la parte trasera del Palacio de Gobierno en Villahermosa, para iniciar este lunes el “Éxodo por la Justicia” rumbo a la Ciudad de México. Señalan ser víctimas de presuntas irregularidades cometidas por dependencias estatales y buscan llevar su denuncia hasta instancias federales. Don Lucio Isidro, uno de los organizadores, informó que el recorrido durará cinco días y que será acompañado principalmente por su familia, quienes se turnarán durante el trayecto para sostener la caminata.
El “Éxodo” pone rostro a un fenómeno cada vez más frecuente: ciudadanos que, ante la falta de respuestas locales, deciden trasladar su reclamo al centro del país. “Ya tocamos todas las puertas aquí. Nos mandan de una oficina a otra y nadie resuelve”, comentó la hija de don Lucio, quien pidió reservar su nombre por temor a represalias. Otra familiar, hermana de uno de los afectados, aseguró que el grupo no busca confrontación, sino ser escuchados: “No queremos limosnas ni promesas. Queremos que se revise nuestro caso y que las instituciones hagan su trabajo”.
Más allá de la exigencia particular, la movilización exhibe las grietas del acceso a la justicia en los estados. Cuando la ruta institucional se agota, la caminata a la capital se convierte en el último recurso visible. El desafío ahora es para las autoridades federales: atender el reclamo antes de que el trayecto de cinco días se traduzca en cinco días más de indiferencia.
Corresponsal: R.M

