Refinería Deer Park: la compra estrella de Pemex se hunde en pérdidas por segundo año consecutivo
La refinería de Petróleos Mexicanos (Pemex) en Deer Park volvió a cerrar en números rojos. En 2025 registró pérdidas por 80 millones de dólares, confirmando que la apuesta del gobierno mexicano por quedarse con el control total del complejo texano sigue lejos de ser el negocio redondo que se prometió.
El resultado marca el segundo año consecutivo de pérdidas desde que Pemex decidió comprar en 2022 el 50.005% de participación que pertenecía a Shell plc, con lo que la petrolera estatal mexicana se quedó con el 100% de la refinería.
La narrativa oficial hablaba entonces de una jugada estratégica para fortalecer la soberanía energética. Los números actuales cuentan otra historia.
En el año de transición, Deer Park reportó utilidades por 954 millones de dólares, mientras que en 2023 aún registró ganancias por 581 millones. Pero la tendencia cambió rápidamente: en 2024 aparecieron las primeras pérdidas por 118 millones de dólares, y en 2025 el balance volvió a quedar en rojo.
Para explicar el deterioro financiero, la dirección de Pemex apunta a los costos de mantenimiento. En octubre de 2025, el director general de la petrolera, Víctor Rodríguez Padilla, reconoció que la refinería recibió una “cirugía mayor” que implicó una inversión de al menos 500 millones de dólares.
El argumento técnico, sin embargo, no cambia el resultado: más gasto, menor producción y pérdidas consecutivas.
De acuerdo con Adán Enrique García, director general de PMI Comercio Internacional, los márgenes de refinación en la costa norte del Golfo de México se redujeron respecto a los niveles máximos observados en noviembre de 2025, aunque el sector aún mantiene condiciones favorables de mercado.
Según el directivo, factores como el arranque gradual de nuevas instalaciones, los mantenimientos programados y la reducción de inventarios de combustibles siguen respaldando la rentabilidad del negocio.
Pero los datos operativos de Deer Park reflejan otra realidad.
Durante 2025, la refinería procesó en promedio 261.3 mil barriles diarios de crudo, una caída de 3.9% anual. En la producción de gasolinas, diésel y turbosina, el complejo elaboró 240 mil barriles diarios, lo que representó una disminución de 6.3% frente al año anterior.
Pemex sostiene que el mantenimiento ya concluyó y que todas las unidades operan nuevamente a la capacidad planeada, presumiendo incluso el mejor desempeño en confiabilidad de los últimos tres años.
Pero el problema no es la narrativa operativa, sino el balance final.
La refinería que el gobierno presentó como una compra estratégica para fortalecer a Pemex acumula ya dos años seguidos de pérdidas y un costoso programa de mantenimiento que supera los 500 millones de dólares.
Así, lo que se vendió como un símbolo de soberanía energética empieza a parecerse cada vez más a otro proyecto petrolero que consume recursos públicos mientras los números simplemente no cuadran.
Con información de El Financiero.

