Internacional

Honduras gira a la derecha: estrecha contienda, denuncias de fraude y el fantasma del 2009 sobre la elección

TEGUCIGALPA, 1 dic (Reuters) – El candidato del Partido Nacional, Nasry Asfura, apoyado abiertamente por Donald Trump, encabezó las elecciones presidenciales hondureñas con 40.6% de los votos, según resultados preliminares. Muy cerca lo seguía el centrista Salvador Nasralla, con 38.9%, mientras que la candidata de LIBRE, Rixi Moncada, quedaba rezagada y adelantaba que no reconocerá los resultados.

Honduras no contempla segunda vuelta, por lo que quien obtenga mayoría simple gobernará de 2026 a 2030. Moncada pidió a sus simpatizantes “mantenerse en pie de lucha” hasta que el CNE publique el 100% de actas, en unos comicios marcados por denuncias cruzadas de fraude y un retraso de casi dos horas en el primer corte oficial.

El país, golpeado por pobreza crónica y por las secuelas del golpe de Estado de 2009, acudió a las urnas también para renovar el Congreso y cientos de alcaldías. Observadores internacionales alertaron sobre el riesgo de que los principales bloques no acepten los resultados.

La campaña dio un vuelco cuando Trump intervino en la recta final, respaldando a Asfura y prometiendo cooperación contra el narcotráfico, además de anunciar su intención de indultar al expresidente Juan Orlando Hernández, condenado en EE.UU. por narcotráfico.

Asfura llamó a esperar los resultados finales, mientras Nasralla aseguró que la diferencia —unos 23,000 votos— “es prácticamente nada”. Más allá del ganador, los resultados preliminares reflejan un rechazo a la propuesta de “refundación” constitucional impulsada por Moncada.

Honduras llega a esta elección con avances moderados en reducción de pobreza y homicidios bajo el gobierno de Xiomara Castro, pero aún enfrentando violencia persistente, militarización y expansión del crimen organizado. Tanto Asfura como Nasralla han sugerido que, de ganar, podrían restablecer relaciones con Taiwán, revirtiendo la ruptura realizada por Castro en 2023.