Política

“No quiero ser grosero”: Octavio Romero evade explicar el desastre financiero que dejó en Pemex

El exdirector de Petróleos Mexicanos, Octavio Romero Oropeza, volvió a eludir su responsabilidad frente a la crisis de pagos que dejó como legado en la empresa productiva del Estado. Durante una visita a las oficinas de Infonavit en Tabasco, Romero Oropeza fue cuestionado por los adeudos millonarios que Pemex arrastra con proveedores, pero zanjó el tema con una respuesta cínica y displicente: “No quiero ser grosero”.

Su frase resume el desprecio con que ha tratado las preocupaciones de cientos de empresas y trabajadores afectados por la falta de pagos. Según datos recientes, los pasivos acumulados durante su gestión rondan los 506 mil millones de pesos, una cifra que ha encendido alarmas en el Congreso, donde ya se pide que rinda cuentas por el desorden financiero que dejó tras su paso por la petrolera.

Lejos de ofrecer explicaciones, Romero Oropeza se limitó a justificarse con vaguedades: aseguró que hizo su “mejor esfuerzo” mientras estuvo al frente de Pemex y que ahora no hablará del tema porque su prioridad es el Infonavit, donde despacha como nuevo director.

Eludió cualquier compromiso de aclarar por qué se dejaron de pagar contratos, cómo se acumuló esa deuda monstruosa y qué acciones concretas se emprendieron para remediarla. Mientras tanto, miles de proveedores siguen esperando el pago por bienes y servicios que sostuvieron las operaciones de la empresa bajo su mando.

Romero Oropeza se marcha de Pemex dejando una bomba de tiempo financiera, y hoy pretende lavarse las manos con frases condescendientes y promesas vagas, demostrando una vez más la falta de respeto a quienes hoy cargan con las consecuencias de su gestión.