Política

Nombran gerente de Pemex a Raúl Ojeda Zubieta, tabasqueño que carece de cédula profesional; alguien lo protege porque se menciona como posible sustituto de Javier May en la gubernatura de Tabasco

El tabasqueño César Raúl Ojeda Zubieta, nombrado hace unas semanas como gerente de Responsabilidad Social de Petróleos Mexicanos (Pemex) ocupa el puesto a pesar de no tener cédula profesional.

Una investigación de enteratemexico.com en el portal del Registro Nacional de Profesiones de la SEP, revela que  el tres veces ex candidata a gobernador de Tabasco y uno de los morenistas al que se menciona como posible sustituto del actual mandatario Javier May Rodríguez, no cuenta con la certificación de sus estudios a pesar que en su curriculum se dice licenciado en Ciencias Políticas egresado de la UNAM.

De acuerdo a la normativa interna de Pemex, cuando el empleado de confianza requiere “determinado perfil profesional”, se deberá exigir el título y cédula profesional expedidos por la Dirección General de Profesiones, documentos de los que carece el tabasqueño.

Sin embargo, hay una salida para este lamentable caso. La propia ley interna de Pemex en su artículo 15 señala que el director general o los directores de empresas productivas de la empresa tienen la facultad de autorizar la dispensa de los requisitos profesionales.

En Wikipedia, se señala que Ojeda Zubieta fue candidato a gobernar la entidad de donde es originario Andrés Manuel López Obrador en tres ocasiones, en 2000 y 2001, cuando fue vencido por Manuel Andrade Díaz, y en 2006, cuando le ganó Andrés Granier Melo.

En 2012 fue secretario de gobierno con el gobernador Arturo Núñez y tres años después renunció; desde entonces no ha tenido cargo alguno aunque se le manejó como el candidato de Morena en 2024, puesto que ocupó finalmente el entonces director del Tren Maya, Javier May.

Sin embargo, los problemas que tiene el mandatario morenista volvieron a revivir la figura de Ojeda Zubieta, a quien se menciona insistentemente como posible relevo dentro de un par de años, cuando el partido en el gobierno garantice que no se tenga que ir a una elección extraordinaria para cambiar a quien todo mundo señala como un gobernador que no está dando resultados.