Presume Sheinbaum programa del expresidente López Obrador en G-20 y propone a las economías más desarrolladas adoptarlo como “modelo de paz” en el mundo
Como lo hizo su antecesor, la presidenta Claudia Sheinbaum llevó a un nuevo foro mundial, en este caso la Cumbre del G20, que se realiza en Río de Janeiro, el modelo de la 4T para atender la pobreza y “promover la paz” en vez de la guerra.
Aunque organizaciones internacionales han cuestionado la falta de eficacia e incluso, la deforestación que se promueve desde el sexenio pasado con el programa “Sembrando Vida”, Sheinbaum lo propuso como un plan para “darle la mano” a la gente que vive por debajo de la línea de la pobreza en el mundo.
Con un discurso alineado al eje de países pro socialistas que encabezan Cuba y Venezuela, la Presidenta cuestionó que en el mundo se destinen más recursos para el armamento que en combatir la pobreza y el cambio climático.
Sin citar fuentes, dijo que el gasto en armas creció casi al triple de la economía mundial en tan solo 2 años y calificó como «absurdo» que haya más dinero para eso, cuando 700 millones de personas viven por debajo de la línea de pobreza.
«¿Qué está pasando en nuestro mundo que en tan solo dos años el gasto en armas creció casi el triple que la economía mundial? ¿Cómo es que la economía de la destrucción alcanzó un gasto de más de 2.4 billones de dólares? ¿Cómo es que 700 millones de personas en el mundo aún viven por debajo de la línea de pobreza?”, reclamó con voz histriónica.
En seguida remató: “Resulta absurdo, sinsentido, que haya más gasto en armas que para atender la pobreza o el cambio climático».
La presidenta mexicana propuso que las naciones que conforman el G20 destinen el 1 por ciento del gasto militar para poner en marcha el programa de reforestación más importante de la historia global con el fin de «sembrar paz» en lugar de «sembrar guerras».
«Significaría liberar unos 24 mil millones de dólares al año (12 veces lo que ya destina México) para apoyar a 6 millones de sembradores de árboles que reforestarían 15 millones de hectáreas, algo así como cuatro veces la superficie de Dinamarca, toda la de Guatemala, Belice y el Salvador juntos, o 30% la de Suecia”, destacó.
«Me niego a pensar que somos capaces de crear la inteligencia artificial e incapaces de dar la mano al que se quedó atrás», dijo en otra parte de su discurso que no logró mayor reacción en la asamblea.

