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Pemex, un desastre anunciado

Carlos López Jones | @Carloslopezjone

La semana pasada, la calificadora de deuda Fitch, redujo la nota de Pemex y la dejó en B+, es decir, existe un riesgo importante de que Pemex no pueda pagar sus deudas en el futuro. Cabe mencionar que en 2018, la misma calificadora tenía a Pemex en grado BBB, con Grado de Inversión, lo que significaba que era muy poco probable que Pemex no pagara sus deudas

Durante los cinco años de esta administración, el Gobierno ha cometido muchos errores estratégicos y de dirección en Pemex, que han provocado que la calificadora, considere a Pemex como un Bono Basura, altamente especulativo

En primer lugar, mientras que el resto de las grandes empresas petroleras del mundo han decidido reducir su huella de carbono y se han comprometido a ser neutrales en emisiones de carbono para 2050, Pemex compró una refinería, Deer Park, lo que aumenta su huella de carbono y está construyendo Dos Bocas, lo que incrementará aún más la cantidad de toneladas de carbono que emitirá a la atmósfera en los próximos años. Shell por ejemplo, con el dinero que recibió de Deer Park, construirá un parque eólico y una planta de hidrógeno verde, para sustituir hidrógeno gris, por lo que reduce su huella e invierte para reducirla más

En segundo lugar, Pemex le ha dado prioridad por órdenes del Presidente López Obrador, a la construcción de Dos Bocas, por lo que ha reducido su presupuesto de mantenimiento dando como resultado, que el número de accidentes por cada millón de horas trabajadas pasara de 0.22 en 2018 a 0.56 en 2023 y subiendo, ya por encima de la media internacional para este tipo de empresas. Cada accidente, además de las pérdidas humanas, provoca una caída temporal en la producción de Pemex o incluso puede tener daños de mayor plazo y demuestra lo poco que le importa su personal

Por si fuera poco, Pemex miente sobre los derrames de crudo y gas. La semana pasada, fue la segunda ocasión, en que un organismo ajeno dio la alerta sobre un derrame muy importante de Pemex, lo que demuestra en los hechos a los inversionistas, que Pemex no revela toda la información relevante sobre sus operaciones y por ello no es digno de confianza

La degradación de la calificación de Pemex, provocará que menos fondos de inversión estén dispuestos a comprar papeles de deuda de Pemex, por lo que Pemex deberá pagar una mayor tasa de interés, lo que reducirá aún más su presupuesto de operación en los próximos años y generará más problemas.

Pemex puede salir adelante, si se compromete a ser neutral en emisiones de carbono en 2050, y para lograrlo deberá planear el cierre de por lo menos tres refinerías viejas en operación, mismas que lejos de generarle utilidades, le están provocando muchas pérdidas. Eso no sucederá en lo que resta de este sexenio. Gane quien gane en 2024, tendrá que tomar decisiones difíciles en Pemex.

Este texto fue publicado originalmente en https://www.la-prensa.com.mx se publica con autorización del autor