Opinión

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Perspectiva

Macario Schettino | @macariomx

 

La semana pasada, varios colegas dedicaron sus colaboraciones al análisis de la popularidad del Presidente. Mauricio Merino se inclina por una explicación centrada en la revancha, el resentimiento. En su perspectiva, mientras López Obrador destruya instituciones, bloquee inversiones, elimine opciones, una gran parte de los mexicanos estará dispuesta a celebrar, aunque en ese proceso ellos pierdan lo mismo, o tal vez más.

Jorge Castañeda, analizando la encuesta de GEA-ISA, percibe más bien pensamiento mágico. Más de la mitad de los encuestados cree en López Obrador porque tiene buenas intenciones, porque tiene esperanza de que las cosas mejoren o porque se identifica con el Presidente. Yo mismo, confrontando con la confianza del consumidor, concluía algo similar: hay la necesidad de creer, y el deseo de dejar atrás eventos muy negativos, como la pandemia, de forma que cuando las olas de contagio ceden, la esperanza retoña.

Fernando García Ramírez, sin embargo, resalta las características negativas de este sentimiento: la dificultad de que la evidencia la mine, por un lado, y el lastre que representa para gobiernos futuros, en parte por su permanencia, en parte porque ya ha sido aprovechada para destruir instituciones, concentrar el poder, y crear una presencia militar antes inexistente. Luis Rubio, finalmente, pronostica una segunda mitad de sexenio centrada en la construcción del mito, el culto a la personalidad.

Todos coincidimos en el fondo antidemocrático de este fenómeno. Merino enfatiza cómo las dádivas se ofrecen a cambio de la pérdida de derechos, y con ello se eliminan las bases de la democracia liberal. Castañeda califica la popularidad basada en la esperanza como un sentimiento primario, predemocrático. García Ramírez de plano anuncia la perpetuación del desastre. Rubio, su profundización.

Hace un par de años, Yasha Mounk describía lo que se vive en Occidente como el enfrentamiento del pueblo contra la democracia. Más claramente, la separación de la democracia liberal en sus dos términos: por un lado, el populismo, más demagógico que democrático, y por otro el liberalismo, más tecnocracia que impulso de derechos. Mi hipótesis es que esta ruptura se origina en la incapacidad que tenemos de entender lo que ocurre, que es el fin de una época, frente a lo cual buscamos protegernos, agrupándonos en torno a ideas anacrónicas e inútiles (identarismo en Estados Unidos, nacionalismo en América Latina y Europa del Este, religiones más allá) y eligiendo líderes irresponsables y autoritarios.

Con diferentes conjuntos de ideas, pero siempre guiados por estos “machos alfa”, Occidente ya ha vivido varias veces lo mismo, y siempre ha terminado mal. O bien, si consideramos que después del desastre hemos sido capaces de construir una sociedad cada vez mejor. Las guerras de fines del siglo 16 y la primera mitad del 17, la destrucción de fines del 18 e inicios del 19, y las guerras mundiales del siglo 20 fueron aduanas muy costosas, pero después de ellas siempre logramos producir más riqueza, distribuirla mejor, ampliar los derechos y la democracia. Siempre.

Derrotar al populismo no es sencillo. Sin los contrapesos y límites de los derechos de las minorías, el abuso es una constante. Después, su propia naturaleza lo lleva a destruir la generación de riqueza, y termina hundiendo a la sociedad. Así ocurrió con las comunidades religiosas del siglo 16, con la fuga hacia delante de Napoleón, y con los experimentos comunistas recientes.

Es trágico tener claro el diagnóstico y no tener una solución a la mano. El mejor ejemplo es Estados Unidos, donde el declive democrático no sólo no se detiene, sino que ahora viene de todos los extremos hacia el centro.

Frente a este torbellino global, se entiende mejor lo nuestro, aunque reduce el optimismo. El espíritu de los tiempos es oscuro.

Este artículo se publicó originalmente en El Financiero, en el link: https://www.elfinanciero.com.mx/opinion/macario-schettino/2021/12/13/perspectiva/ se reproduce con la autorización del aturo.

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