Opinión

Informe Rojo

 

Nicolás Ruiz: campaña desde prisión

Mussio Cárdenas Arellano | @mussiocardenas

 

 

Tras las rejas, Nicolás Ruiz ha de recordar que el poder mata. Y asedia y amaga y amenaza. Y a los que disienten los pone en prisión.

A la sombra, Nico Ruiz ha de correr la película en que su tragedia es tema central: las voces que no escuchó, los cuerpos desmembrados dejados en la batea de la camioneta que impactó su restaurant, el ultimátum de los malos, la inquina política, la furia del gobernador y la aprehensión.

Aguarda en Pacho Viejo, el penal por el que ha pasado medio gobierno de Veracruz, definir su futuro, ya vinculado a proceso, en prisión preventiva por seis meses, acusado de privación de la libertad y amenazas.

Y ahí verá —sentirá— que aspirar a la alcaldía de Minatitlán, arrinconando al partido oficial, Morena, exhibiendo al gobernador Cuitláhuac García, se paga con la libertad.

Su confinamiento en una cárcel no es tema legal, es político. Se finca en una denuncia anónima tras un enfrentamiento entre dos agrupaciones de transportistas, el 5 abril, por el derecho a realizar una obra en Minatitlán. Los que procedían de Acayucan fueron cercados y conminados a ceder la mitad de lo contratado como suele acordarse para protección de la fuerza de trabajo local.

A ese conflicto acudió Nicolás Ruiz Rosete y de ahí derivó la denuncia que lo hoy lo tiene en prisión. La armaron en tiempo récord, le dieron cauce legal y tramitaron la orden de aprehensión. Justicia de primer mundo en un abrir y cerrar de ojos.

Sábese por una columna de la periodista Florencia Nelson, crítica de Nicolás Ruiz, y el comentario de Lulú Lezama, una lectora, que la compañía procedente de Acayucan tendría como propietario al secretario de Gobierno de Veracruz, Eric Patrocinio Cisneros Burgos:

“El peor error dé (fue) meterse con la compañía del segundo del mando en el estado de Veracruz. Se puso de pechito”. Y no dijo más.

O sea, una vendetta política con tufo a tráfico de influencias que tiene al puntero en la lucha por la alcaldía de Minatitlán, enemigo jurado de Morena, en prisión.

Nadie en el reino de los corifeos de Morena salió a aclarar, puntualizar o desmentir. Y la versión corrió.

Por Nicolás se armó una marcha en las calles de Minatitlán, exhibiendo el uso arbitrario de la ley, los rasgos despóticos de Cuitláhuac García Jiménez, el desplome de Morena, el recurso de ir por los enemigos si no los puedo vencer.

Y en un mensaje a distancia, transmitido por el candidato de la alianza PRI-PAN-PRD a la diputación federal, Fredy Ayala, Nicolás volvió a insistir que así fuera desde prisión la campaña por la alcaldía sigue.

Hoy está vinculado a proceso, tras la audiencia del jueves 29. Lo someten a seis meses de cárcel para establecer si es procesado o no.

Le queda recurrir la resolución, desvirtuar la imputación y acudir a la justicia federal, vía juicio de amparo, para recuperar su libertad.

El tema no es legal, es político. La tiranía plagada de torpeza de Cuitláhuac García Jiménez usa la ley como ariete para golpear. Amedrenta con el aparato policíaco, la denuncia inventada, la denuncia reactivada, la imputación demencial. Y cuando nada funciona, ultrajes a la autoridad.

Cuitláhuac es pestilente. De noche habita en Casa Veracruz, la mansión oficial; de día en los drenajes del poder. De ahí el tufo a mala yerba, a carroña, a descomposición, a muerte.

No se sabe si a Nicolás Ruiz Rosete lo amenazaba el crimen organizado o la pandilla del gobernador. Si fueron mensajes políticos con la fachada de la delincuencia. Si los cuerpos desmembrados abandonados en la batea de la camioneta que impactó el ventanal del restaurant La Estación, el 2 de febrero, fue obra de malosos o del gobierno maloso de Veracruz.

Supo de amagos directos: dejar la candidatura de la alianza PRI-PAN-PRD —a Ruiz Rosete lo propuso el PAN— o le serían reactivadas denuncias archivadas que no tuvieron sustento legal. Optó por no ceder.

Al filo de las 3 de la tarde, el viernes 23, policías ministeriales lo intervinieron en su restaurant La Estación y lo trasladaron a Xalapa, recluyéndolo en el penal de Pacho Viejo, en Coatepec, donde se mezclan delincuentes pesados y políticos de alto nivel.

Su captura impacta el proyecto de oposición. Su candidato en la cárcel. Sus seguidores en las calles. Y Morena en la órbita de la familia Wade, controladora de la Sección 10 del sindicato petrolero, la facción priista con que se entiende desde elecciones anteriores el partido de López Obrador.

Morena, Cuitláhuac, Cisneros, Manuel Huerta se entienden con la peor runfla del PRI. Se ayudan, se mimetizan. Son uno en la batalla por la alcaldía y en las diputaciones federal y local.

Ha sido esa la historia de un amasiato político. Lo peor del PRI en Minatitlán con el partido de la esperanza. El cacicazgo putrefacto con los salvadores de la nación.

Así llegó a la presidencia municipal Nicolás Reyes Álvarez y la diputada local Jessica Ramírez y la diputada federal Carmen Medel Palma, que hoy contiende por la alcaldía con su historial de trapecismo político y sus iniciativas plagiadas, clonadas, mal copiadas que introdujo en la Cámara de Diputados y que hasta los legisladores de Morena repudiaron.

Así fue diputada local Judith González Sheridan —July Sheridan— en 2016, vestida de Morena, enemiga del yunismo, confrontada luego con la fracción morenista, acoderada con los diputados de Miguel Ángel Yunes Linares, insertada en la sucesión por el gobierno de Veracruz con una campaña bajo las siglas del Partido Nueva Alianza que fue fantasmal, y al final denostando públicamente a Nicolás Ruiz en la contienda interna para terminar siendo su cuasi compañera de fórmula como candidata a diputada local, a propuesta, no del PAN sino del PRI.

Morena está devastado. Cuitláhuac lo sabe. Su gobierno es deplorable. Morena en el poder roba y atropella, violenta las licitaciones públicas, otorga toda la obra por adjudicación directa, fomenta la corrupción. Auspicia el nepotismo. El gobernador miente. Su corte miente.

Los ayuntamientos morenistas operan igual o peor. Sus alcaldes en Xalapa, Coatzacoalcos, Minatitlán, Poza Rica, Agua Dulce, son corruptos, arbitrarios, incapaces e ineptos. Provocan la repulsa popular.

De ahí la persecución política, el asedio a los adversarios, el uso desmedido y demencial de la ley. Sin opositores, se puede ganar la elección. Así es el proceso mental del gobernador.

Cuitláhuac García encarceló, vía la fiscal espuria, Verónica Hernández Giadáns, al líder máximo del Partido de la Revolución Democrática, Rogelio Franco Castán, por ultrajes a la autoridad y el juez le dio ocho meses en prisión preventiva. Es candidato a diputado plurinominal.

Cuitláhuac ordenó levantar al candidato perredista a la alcaldía de Tihuatlán, Gregorio Gómez. Al difundirse imágenes de video que registraron la captura, se oficializó la detención. Le imputación delitos de posesión de auto robado.

Cuitláhuac, vía la Fiscalía, armó un caso contra Nicolás Ruiz Rosete por un conflicto entre compañías constructoras y mantiene en prisión. Desde ahí hará campaña, como preso político del gobernador.

La persecución política sigue.

 

Archivo muerto

Ambición patológica, la de Héctor Yunes. Si no es él, nadie. Transita de una diputación local a una senaduría, luego a una diputación federal plurinominal y ahora va por la local pluri. Su inclusión en la lista del PRI, en la posición tres, sacude al partido, detona protesta, provoca la toma de la sede estatal tricolor y una crisis brutal. Insaciable, Héctor Yunes se adueñó de la fracción parlamentaria del PRI en la actual Legislatura estatal con incondicionales a modo: Erika Ayala, su comadre, suplente en la Senaduría; Jorge Moreno Salinas, compadre político; el extinto Juan Carlos Molina, ex líder del sector campesino del PRI en Veracruz, ultimado tras revelar la impunidad con la que se realiza el contrabando de ganado desde Centroamérica, pasando por Veracruz con el visto bueno y el disimulo de la clase política, y Andrea Yunes Yunes, su hija, que llegó por el Partido Verde, se allegó a la minifracción priista y con su voto valida cuanta arbitrariedad se le ocurre al gobernador de Morena, Cuitláhuac García. Su obsesión por el poder lo lleva a ocupar, por enésima ocasión, la diputación local pluri, y habrá de pujar para amarrar de nuevo la coordinación del grupo parlamentario en detrimento del líder estatal del PRI estatal, Marlon Ramírez Marín. No lo atajaron a tiempo; luego lo van a sufrir. Mientras, diversas corrientes priistas expresan que o retiran a Héctor Yunes de la lista o habrá voto de castigo. Y en Morena de plácemes… Malas nuevas para Morena. Sondeos de intención de voto muestran una caída en la preferencia hacia el partido de López Obrador. Para la diputación federal por Coatzacoalcos, si hoy fueran las elecciones, el triunfo sería para la doctora Nereida Santos Hernández con más del 50 por ciento de la intención de voto contra 11 por ciento de Tania Cruz Santos, de Morena. Rafael García Bringas arrasaría en la contienda por la diputación local por el distrito Coatzacoalcos Urbano también arriba del 50 por ciento contra 34 de Juan Alberto González Arjona, de Movimiento Ciudadano, y apenas 6 por ciento de Eusebia Cortés Pérez, de Morena. En la diputación local por el Coatzacoalcos Rural, la preferencia apunta hacia el empresario y ex líder de Coparmex, Gabriel Rivera Cerdán, con más del 50 por ciento por encima de Sergio Guzmán Ricárdez, de Morena, con 9.7 por ciento. El sondeo por la alcaldía, luego. La medición se realizó por encargo de grupos empresariales que analizan si se suman, por quién se suman y si Morena es opción o no. Otras encuestadoras, como Massive Caller, con una metodología de llamada telefónica, le dan amplia ventaja a Morena en la elección por la diputación federal en el distrito de Coatzacoalcos, el 11 de Veracruz: 57.2 para Morena y 37.6 para la coalición PRI-PAN-PRD… Hostigamiento y corretiza a Ignacio Carvajal, editor del diario La Red, colaborador de Blog Expediente MX y uno de los periodistas más completos y profesionales de Veracruz. Sus atacantes, elementos de la Policía Municipal de Playa Vicente. Fue asediado en su trayecto a Nueva Ixtacán, municipio con raíces indígenas en el occidente veracruzano, colindante con Oaxaca. Esa misma policía intentó reventar una reunión de morenistas, inconformes con el alcalde panista, Gabriel López Álvarez, cuyo empeño y obsesión es obligarlos a votar por la alianza PRI-PAN-PRD y usa al cuerpo policíaco como ariete contra la población. Ahí, donde reinaban “Los Piñas”, grupo de poder desmantelado por el gobierno de Veracruz, se aplica la ley del garrote. De no ser por la audacia de Nacho Carvajal, su valentía y arrojo, encarando a los rufianes con uniforme, seguro lo habrían aprehendido, acusado de ultrajes a la autoridad y confinado a una prisión. Ante el ataque, la población lo acuerpó y terminó correteando a la policía de Playa Vicente, entre reclamos de ser inútiles para garantizar la seguridad y estar al servicio del crimen organizado. La Comisión Estatal de Atención y Protección a los Periodistas (Ceapp) de inmediato solicitó medidas cautelares para salvaguardar la integridad de Nacho Carvajal, cuyos reportajes sobre violencia desde los tiempos de Fidel Herrera, pasando por Javier Duarte y Miguel Ángel Yunes Linares, han cimbrado a Veracruz… Humo blanco en Unidad Ciudadana. Va Moisés Zarco Lacunza por la alcaldía de Coatzacoalcos y lleva a Noé Pola Ochoa como candidato a regidor primero. Uno, centrando la posibilidad de votos en los adeptos que mantiene en redes sociales por los casos de abuso de autoridad que frecuentemente ventila y denuncia como parte de Resistencia Civil Coatzacoalcos y el otro, Noé Pola, con una sólida estructura electoral que mueven el voto donde otras corrientes políticas no logran entrar… Hierve Chinameca contra Cuitláhuac, contra Nahle, contra la diputada Magaly Armenta, que intenta la reelección, y contra Rocío Pérez y el Clan de los Quintanilla. Hierve Chinameca con el ir y venir de la maquinaria que acondiciona el terreno en que se desarrolla, sin anuencia del pueblo, la planta de tratamiento de basura. Hierve por el engaño del gobernador y por la traición, por los embustes de la diputada local, Magaly Armenta, y por la impunidad que le prodiga la secretaria de Energía, Norma Rocío Nahle García, a su compadre Arturo Quintanilla Hayek y a la familia voraz, porque a contrapelo de los grupos sociales, del alcalde Guillermo Trolle, a contrapelo de la ley, va marchando la construcción de la planta de basura en Chinameca. O sea, los chinamecanos se tendrán que hacer cargo de los desechos, desperdicios e inmundicia que les envíe Coatzacoalcos. El repudio viene desde aquel engaño de la diputada morenista, Magaly Armenta, que de manera conjunta con los secretarios de Gobierno y Medio Ambiente, Eric Patrocinio Cisneros Burgos y Rocío Pérez, le vendieron al gobernador Cuitláhuac García que el conflicto estaba planchado y aquel, tan informado como presume estar, fue lanzado a la cueva de los leones. Salió entre mentadas y abucheo, reclamos y condenas, ofreciendo que la planta procesadora de basura no se construiría por la negativa de los habitantes de Chinameca. Pero el proyecto arrancó. Y continúa. Y ahora Magaly Armenta intenta la reelección como diputada por Cosoleacaque. Buen momento para que los engañados de siempre le cobren la afrenta el día de la elección…

Este artículo se publicó originalmente en https://mussiocardenas.com/, en el link: https://mussiocardenas.com/informe-rojo/116321/nicolas-ruiz-campana-desde-prision se reproduce con la autorización del autor.

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