Opinión

Franja Sur

 

La prensa y la venganza política

René Alberto López | @ralopez22

 

Ejercer el periodismo crítico trae consecuencias y riesgos frente a gobiernos represores. El nuevo régimen de la supuesta izquierda no es la excepción.

Para no ir más atrás, desde la dictadura de Porfirio Díaz pasando por los gobiernos de los generales de la revolución y sus herederos, las embestidas contra la prensa no han parado, utilizando distintas acciones desde el poder como el crimen, los encarcelamientos y las represiones administrativas.

En este último modelo se inscribe el caso de la Revista Nexos, cuyas páginas critican con dureza el mal manejo de la pandemia de Covid19 por parte de este gobierno y su operador principal Hugo López Gatell.

Le han cuestionado el manoseo de las cifras con el ocultamiento a los mexicanos de los casos reales de coronavirus. Además su fundador Héctor Aguilar Camín, en un video filtrado a las redes sociales, manifestó su rechazo al gobierno del presidente López Obrador.

Pero ejercer la crítica contra el gobierno no es nuevo en Nexos, ya que lo hizo igual contra las gestiones del panista Felipe Calderón y de Enrique Peña Nieto, administraciones que no tomaron venganza en este caso, aunque el calderonismo y el peñismo sí arremetieron contra Monitor y la periodista Carmen Aristegui, por citar sólo dos botones.

Pues bien, el nuevo régimen ha demostrado en distintos casos su fervor por reprimir a los críticos y en ese marco anote los casos de Carlos Loret de Mola y Víctor Trujillo, despedidos de sus medios en México, por lo que se autoexiliaron en Estados Unidos.

Pablo Hiriart, columnista de El Financiero, otro de los incómodos de este régimen, acaba de tomar el mismo camino. El arma usada por esta administración es la “venganza administrativa”, utilizando como medio coercitivo la otorgación o no de la publicidad oficial.

En los gobiernos de los estados, incluido por supuesto el Tabasco de Adán Augusto, los gobernadores han seguido al pie de la letra las instrucciones del presidente López Obrador, por lo que sólo tienen cabida en su política de comunicación los medios de prensa aduladores.

Esto es, periódicos, radios, televisoras y portales que le queman inciensos al gobierno estatal y federal. Son los que a diario le dan sus raciones de engaño a los ciudadanos, asegurando, por ejemplo, que ya pasó lo peor del Covid19, que Tabasco es primer lugar en seguridad, que es el mejor en inversión a nivel país, que se rescató a los empresarios, que son los mejores en aplicar vacunas.

Esto es, le pintan al pueblo un panorama que no se refleja en la realidad, un Tabasco virtual, un Edén que únicamente está en sus cabezas, porque la verdad, la verdad, la entidad sigue como si aún estuviera al frente el gobierno infame de Arturo Núñez, es decir, no hay acciones de gobierno relevantes, sólo engaños y son vengativos hasta las cachas.

Por supuesto que no son gratuitas las portadas de los periódicos de Tabasco ni las notas informativas de radio y televisoras, cuajadas de manipulación, cuando en realidad son ejemplo de la adulación más abyecta. El servilismo en su máxima expresión que repiten hasta la náusea.

Es el mismo formato de los gobiernos que le antecedieron y, tenía que ser, pues de dónde habría de sacar Adán Augusto otras habilidades si se formó y se curtió de política en el PRI del pasado, el más recalcitrante en mentir.

Por eso les da escozor la prensa crítica y así como actúa allá en el altiplano el gobierno “democrático”, en tierras chocas la política de la venganza represiva está en lo más alto, como nunca.

El tema de la Revista Nexos es un ejemplo de la represión ruin de este sistema, un grotesco ataque abierto a la libertad de expresión en México, aunque traten de justificarlo sus amanuenses que sólo dan pena ajena.

Le buscaron una factura del IMSS de 2018, esto es, del gobierno anterior, acusan una supuesta irregularidad en el cobro de una plana de 74 mil pesos y le aplican una multa de casi un millón de pesos y lo inhabilitan por dos años para no tener contrato con las dependencias de gobierno.

Totalmente ridícula y desesperada la acción gubernamental de este gobierno “democrático”, paladín de las causas nobles, cuya mano opresora contra la prensa no es diferente a las de otros sexenios negros.

¿Inhabilitarlo?, si de todos modos no le daban publicidad a Nexos ni tenían pensando darles. Una perversidad al estilo Palacio Nacional.

Ante ello, la prensa crítica aquí en Tabasco debe andarse por las ramas, pues el gobierno ya oteó que su represión administrativa, de usar la publicidad oficial para intimidarla, no les ha dado resultados, que sigue firme el periodismo profesional a pesar de los gobiernos de Arturo Núñez y Adán Augusto. Pero… pongan sus barbas en remojo los pocos, contados, que ejercen el periodismo crítico.

Ahí se la dejo.

 

*El autor es director de Papiro diario digital, y corresponsal de La Jornada, en Tabasco.

Siguenos

Twitter

Encuesta

El cuadro de Francisco I. Madero que intervinieron las inconformes que tienen tomadas las instalaciones de la CNDH, ¿a usted?

Suscribase a nuestro boletín

reciba las noticias más relevantes

Redes Sociales / Boletín de Noticias

Search