La violencia política no da tregua en Veracruz: asesinan a otro exfuncionario en pleno proceso electoral
Un grupo de hombres armados irrumpió en un restaurante de Otatitlán, Veracruz, y asesinó a balazos a su propietario, Jorge Guerrero García, exalcalde priista del municipio, en un nuevo episodio de violencia contra personajes vinculados con la actividad política.
El ataque ocurrió la noche del domingo, alrededor de las 19:00 horas, cuando los agresores ingresaron al restaurante “El Cedral”, ubicado cerca del embarcadero de la panga que cruza el río Papaloapan, y dispararon contra Guerrero García, quien gobernó Otatitlán entre 2014 y 2017 y había buscado regresar a la presidencia municipal durante el proceso electoral del año pasado.
El asesinato vuelve a exhibir la vulnerabilidad de quienes participan en la vida política de Veracruz, una entidad donde la violencia criminal continúa cobrando víctimas sin que las autoridades hayan conseguido frenar los ataques contra exfuncionarios y dirigentes partidistas.
La Fiscalía General del Estado abrió una carpeta de investigación a través de su representación regional en Cosamaloapan, aunque hasta el momento referido en los primeros reportes no había ofrecido información detallada sobre el ataque, la identidad de los responsables o las posibles líneas de investigación.
Familiares, amigos y antiguos colaboradores del exalcalde condenaron el crimen y exigieron justicia. Entre ellos, el exdiputado federal Jesús Vásquez, quien aseguró que Guerrero García era un hombre trabajador, conocido por los habitantes de Otatitlán, y reclamó a las autoridades esclarecer el homicidio.
DOS ASESINATOS DE PERSONAJES POLÍTICOS EN MENOS DE TRES SEMANAS
El homicidio de Guerrero García ocurre después del asesinato de Guillermo Pamuce Yep, conocido como “El Chino Yep”, exregidor de Jáltipan y coordinador regional del partido PAZ, quien fue ejecutado el pasado 23 de septiembre en el fraccionamiento Veleros de Coatzacoalcos, donde recibió más de diez disparos.
Pamuce Yep era además sobrino del exdiputado Gonzalo Guízar Valladares. Su asesinato, al igual que el de Guerrero García, coloca nuevamente bajo escrutinio las condiciones de seguridad en las que se desarrolla la actividad política en Veracruz.
La violencia vuelve a irrumpir en el escenario electoral mientras las autoridades enfrentan el desafío de esclarecer estos crímenes, identificar a sus autores y determinar si existe alguna relación entre los homicidios y la actividad política de las víctimas.
Porque dos asesinatos de personas vinculadas con la política en menos de tres semanas constituyen una señal de alarma que el gobierno de Veracruz no puede reducir a la apertura de expedientes. La exigencia de justicia requiere investigaciones efectivas, responsables identificados y resultados verificables.
Por ahora, dos familias reclaman justicia y dos homicidios permanecen bajo investigación, mientras la violencia vuelve a ensombrecer la vida pública veracruzana.
Con información de Latinus.

