La crisis de desaparecidos en México llega al Vaticano; entregan al Papa los rostros de una tragedia que el gobierno no ha podido detener
Mientras México acumula más de 130 mil personas desaparecidas y no localizadas, las familias de las víctimas llevaron su tragedia hasta el Vaticano. El papa León XIV recibió un libro con los nombres, fotografías e historias de quienes siguen sin regresar a casa, en medio de una crisis marcada por la impunidad y los cuestionamientos a las políticas de búsqueda del gobierno de Claudia Sheinbaum.
La tragedia de las desapariciones en México llegó hasta el Vaticano. Ante la falta de respuestas para miles de familias que llevan años buscando a sus seres queridos, sus rostros e historias fueron llevados hasta el papa León XIV, en un esfuerzo por dar visibilidad internacional a una crisis que las autoridades mexicanas no han logrado resolver.
El presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), Ramón Castro Castro, entregó al pontífice el libro Un nombre, mil voces, una obra de más de 200 páginas que documenta el drama de las personas desaparecidas y la lucha de sus familiares por encontrarlas.
“En sus páginas, el Papa encontró los rostros de quienes siguen haciendo falta y la memoria de las familias que no dejan de buscar”, informó la Iglesia católica mexicana, que difundió fotografías del encuentro en la Santa Sede.
La entrega ocurre en un país donde más de 130 mil personas permanecen desaparecidas o no localizadas, mientras miles de familias recorren terrenos baldíos, montes y fosas clandestinas buscando los restos que las autoridades no han conseguido encontrar.
La publicación fue elaborada por el Diálogo Nacional por la Paz, movimiento integrado por organizaciones religiosas y civiles, que convocó a colectivos y familiares a compartir nombres, fotografías, fechas y lugares de desaparición.
El objetivo es que las víctimas dejen de ser solamente cifras en los registros oficiales y que sus historias lleguen a instancias internacionales. La organización también anunció su intención de presentar el documento ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
La iniciativa tiene como antecedente el asesinato de los sacerdotes jesuitas Javier Campos y Joaquín Mora, ocurrido en junio de 2022 en Cerocahui, Chihuahua, un crimen que exhibió la violencia que padecen incluso las comunidades religiosas en regiones dominadas por organizaciones criminales.
El drama de las desapariciones también ha colocado al gobierno de Claudia Sheinbaum bajo el escrutinio internacional.
En abril, el Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU decidió elevar la situación de México a la Asamblea General del organismo, una determinación rechazada por la administración federal, que defendió sus políticas de búsqueda e investigación.
La postura gubernamental contrasta con las denuncias de colectivos de familiares, que señalan investigaciones deficientes, impunidad, dificultades para localizar a las víctimas y una crisis forense que mantiene miles de restos humanos sin identificar.
A ello se suma la controversia presupuestal: para 2027, el gobierno federal propuso un incremento de apenas 0.7% en los recursos destinados a la Comisión Nacional de Búsqueda, de acuerdo con el proyecto presupuestal citado por Latinus.
La entrega del libro al papa León XIV representa un nuevo intento de las familias por romper la indiferencia institucional y colocar la tragedia mexicana ante la comunidad internacional.
En México, miles de madres siguen buscando a sus hijos con palas, fotografías y recursos propios. Ahora, sus historias también están en manos del Papa.
La crisis que no han conseguido resolver las autoridades mexicanas ha llegado hasta el Vaticano, llevada por las familias que siguen esperando respuestas.
Con información de Latinus.

