Política

Morena cierra filas por la suspensión de visas, pero evita mencionar a Andy López Beltrán

Morena volvió a cerrar filas, pero esta vez con un detalle que resulta difícil pasar por alto: 23 gobernadores morenistas y uno del PVEM lanzaron una defensa de la soberanía nacional sin mencionar directamente a Estados Unidos ni brindar un respaldo explícito a Andrés Manuel López Beltrán, luego de que le fuera suspendida su visa estadounidense.

En un pronunciamiento conjunto, los mandatarios estatales aseguraron que no cederán ante “presiones”, “amenazas” ni supuestas campañas de desinformación provenientes del extranjero. Sin embargo, evitaron referirse por su nombre al hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien informó que el gobierno de Donald Trump le retiró el documento migratorio.

El discurso fue el mismo que Morena ha utilizado frente a las críticas: soberanía, independencia y acusaciones de injerencia extranjera. Los gobernadores sostuvieron que quienes cuestionan al movimiento carecen de autoridad moral por sus presuntos vínculos con corrupción, delitos de cuello blanco o crimen organizado.

Pero el pronunciamiento también dejó una pregunta inevitable: si el mensaje pretendía defender a uno de los principales dirigentes de Morena, ¿por qué nadie se atrevió a mencionarlo directamente?

Los consejos nacional y estatales de Morena, integrados por más de 3 mil liderazgos, también calificaron como “político” el uso de visas contra integrantes del movimiento y acusaron una estrategia de supuesto carácter injerencista.

La bancada de Morena en la Cámara de Diputados y sus representantes en el Senado se sumaron al coro. Todos hablaron de soberanía y rechazaron cualquier presión extranjera, pero nuevamente evitaron colocar el nombre de López Beltrán en el centro del reclamo.

El cierre de filas ocurre después de que López Beltrán difundiera una carta dirigida a Donald Trump para informar sobre la suspensión de su visa. En lugar de una defensa directa del político tabasqueño, Morena optó por convertir el episodio en un nuevo discurso de confrontación contra la supuesta injerencia extranjera.

Así, mientras el partido habla de soberanía y acusa a sus adversarios de “traidores a la patria”, el nombre que detonó toda esta movilización política permanece cuidadosamente fuera de los comunicados oficiales.

Morena exige respeto a México, pero evita explicar públicamente por qué un caso que involucra directamente a uno de sus principales dirigentes terminó provocando pronunciamientos masivos sobre soberanía nacional.