Política

De la cero corrupción al respaldo absoluto: Sheinbaum defiende a Marx Arriaga y evade responder sobre quejas

Ante las revelaciones periodísticas sobre presuntos “moches” y la existencia de una red de extorsión en la SEP, la presidenta Claudia Sheinbaum no abrió la puerta a una investigación: la cerró de golpe. Defendió al exdirector de Materiales Educativos, Marx Arriaga, lo llamó “hombre honesto” y aseguró que no existen denuncias en su contra.

La reacción fue inmediata y airada. “¡Falso! No hay (denuncias)”, dijo, descartando incluso las quejas presentadas ante el Órgano Interno de Control de la SEP por trabajadores que acusan presiones y cobros indebidos. Sin matices, sin anunciar revisión alguna y sin responder si hubo una indagatoria formal.

Sheinbaum fue más allá: sostuvo que Arriaga hizo un “trabajo extraordinario”, que tiene un gran currículum y que incluso se le ofreció continuar en el gobierno. Atribuyó las críticas a la “derecha” y pidió “comparar currículums”, en un tono más político que institucional.

La pregunta de fondo —si se investigaron las denuncias internas— quedó sin respuesta. La presidenta interrumpió y reiteró: “Es un hombre honesto. No hay nada que muestre lo contrario”. Pero tampoco presentó documento, resolución administrativa o conclusión oficial que despeje dudas.

El mensaje es claro: respaldo total desde Palacio, aun cuando existan señalamientos públicos. En un gobierno que prometió combatir la corrupción “caiga quien caiga”, la defensa cerrada de Arriaga contrasta con el discurso de cero tolerancia.

El propio exfuncionario celebró en redes sociales el espaldarazo presidencial y prometió seguir “formando desde lo popular”. Mientras tanto, las denuncias quedan en el aire y la exigencia de transparencia se topa con un muro político.

En la 4T, la presunción de honestidad parece bastar. La investigación, en cambio, puede esperar.