“Gobernador del pueblo” se atiende en hospital de élite y su gobierno oculta información médica
El gobernador de Tabasco, Javier May Rodríguez, fue intervenido quirúrgicamente este jueves de la vesícula. Pero no en un hospital público del IMSS ni del ISSET. El “gobernador del pueblo” eligió nuevamente la atención privada: la Clínica Guadalupe, un centro de alta especialidad en Villahermosa.
La operación ocurre después de que el mandatario suspendiera actividades, tras reconocer que el tratamiento recibido en el Hospital Ángeles Villahermosa —donde fue internado de emergencia la madrugada del lunes 16— no dio resultado. Es decir, primero acudió a un hospital privado de cadena nacional y, al no mejorar, volvió a recurrir al sector privado para la cirugía.
El martes reapareció en conferencia de prensa asegurando estar “al 100” y recuperado. Ese mismo día encabezó una reunión de Protección Civil con semblante visiblemente enfermo. El miércoles realizó una gira en Macuspana, aunque su aspecto demacrado desmentía el optimismo oficial.
Hoy, mientras convalece tras la operación, el Gobierno del Estado mantiene hermetismo sobre su estado de salud. En redes sociales se publican mensajes desde su cuenta para proyectar normalidad, pero no hay un parte médico detallado ni claridad institucional.
La contradicción es inevitable: el mandatario que presume cercanía con el pueblo no se atiende en los hospitales públicos donde se atiende el pueblo. En un estado donde los servicios de salud enfrentan carencias y reclamos constantes, el gobernador vuelve a optar por la medicina privada.
El discurso es de transformación; la práctica, de privilegio. Y mientras el gobierno guarda silencio, la transparencia sobre la salud del titular del Ejecutivo sigue siendo una asignatura pendiente.

