Gobierno de Campeche consuma expropiación de predio ligado a “Alito” Moreno en medio de polémica por corrupción
Campeche, México. El gobierno estatal consumó la expropiación de un terreno ubicado en el fraccionamiento Miramar, vinculado al dirigente nacional del Alejandro Moreno Cárdenas, líder del Partido Revolucionario Institucional (PRI), conocido como “Alito” Moreno, confirmaron autoridades locales este 15 de febrero de 2026.
Luis Fernando Mex Ávila, titular del Registro Público de la Propiedad y del Comercio, aseguró que el procedimiento expropiatorio concluyó legalmente tras la publicación del decreto en el Periódico Oficial del Estado y su inscripción correspondiente, por lo que la titularidad del predio fue transferida al Estado.
La expropiación había generado una fuerte polémica desde septiembre de 2025, cuando el gobierno de Campeche, encabezado por la morenista Layda Sansores San Román, publicó un decreto de utilidad pública para retirar múltiples hectáreas de terreno —varias relacionadas con personas cercanas a Moreno, incluida su madre— para destinarlas a la construcción de la Universidad Nacional Rosario Castellanos.
La medida fue criticada por sectores del PRI y aliados como un acto de persecución política, aunque Sansores la defendió públicamente como un “acto de justicia” que recupera terrenos supuestamente adquiridos en condiciones irregulares y exageradamente depreciadas.
Este episodio se da en el contexto de múltiples señalamientos de presuntos actos de corrupción y enriquecimiento ilícito contra Moreno Cárdenas, incluyendo acusaciones de adquirir propiedades con recursos de procedencia dudosa, presuntos casos de lavado de dinero y una solicitud de desafuero que ha enfrentado obstáculos y retrasos en el Congreso.
Aunque el proceso de expropiación ya se considera concluido jurídicamente, voces críticas advierten que este tipo de decisiones puede alimentar la narrativa de polarización y de uso político de las herramientas legales, mientras otros señalan la necesidad de profundizar en investigaciones contra el priista y sus cercanos.
Este caso se suma a la lista de episodios que enmarcan la relación tensa entre actores políticos de diferentes fuerzas en México, poniendo en evidencia la compleja interacción entre justicia, política y corrupción en el país.

