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Pemex admite conato de incendio en Dos Bocas y vuelve a vender “normalidad” en una refinería plagada de fallas

Petróleos Mexicanos confirmó este viernes un nuevo incidente al interior de la Refinería Olmeca, en Paraíso, Tabasco, luego de que se registrara un conato de incendio en una planta de proceso, un hecho que vuelve a poner en entredicho la seguridad y confiabilidad de la obra emblemática del gobierno federal.

Aunque la petrolera aseguró que el siniestro fue “controlado” por su personal contraincendios y que no hubo afectaciones al personal, al medio ambiente ni a la comunidad, el propio reconocimiento de una “pérdida de contención en una línea de descarga” deja al descubierto fallas técnicas en una instalación que, pese a su millonario costo, continúa acumulando incidentes.

Pemex insistió en el discurso oficial de que la refinería opera “con normalidad, de manera estable y segura”, una narrativa que contrasta con la recurrencia de eventos que obligan a activar planes de emergencia y a llevar plantas a “condición segura”, términos que, en la práctica, evidencian riesgos operativos que no deberían presentarse en una instalación de reciente construcción.

La petrolera detalló que se activó el Plan de Respuesta a Emergencia y que se eliminaron riesgos en la zona aledaña al evento, pero evitó precisar las causas de fondo de la falla, los responsables técnicos o si se iniciará una auditoría independiente para evaluar la integridad de la infraestructura.

Mientras Pemex se limita a cerrar filas con comunicados tranquilizadores, el episodio vuelve a encender las alarmas sobre la Refinería Olmeca, un proyecto vendido como símbolo de soberanía energética, pero que sigue dando señales de improvisación, opacidad y fragilidad operativa, con riesgos que, hasta ahora, el discurso oficial se empeña en minimizar.