Fernández Noroña se desmarca de López Obrador: “No somos amigos” pese a años de sumisión política
En una reveladora entrevista con Proceso, Gerardo Fernández Noroña, actual presidente del Senado y figura polémica de la autollamada Cuarta Transformación, dejó al descubierto la verdadera naturaleza de su relación con Andrés Manuel López Obrador, expresidente de México: “No somos amigos”, sentenció, dejando en el aire el eco de una confesión que contradice años de lealtad incondicional y sumisión política.
Noroña, quien durante años se ha ufanado de caminar “codo con codo” con AMLO, reconoció que su vínculo con el exmandatario ha sido estrictamente político, sin tintes personales. “No lo he visto, ni he pretendido verlo, ni estoy en eso”, afirmó con frialdad, justo cuando se esperaba un discurso de unidad y cercanía entre quienes se vendieron como pilares del movimiento.
La declaración no sólo exhibe la distancia real entre los personajes, sino que también revela el aislamiento progresivo de Noroña en el círculo cercano del lopezobradorismo, un espacio cada vez más cerrado y controlado por la nueva élite de Morena.
Resulta contradictorio que, tras años defendiendo con vehemencia cada decisión del entonces presidente, incluso las más controversiales, Noroña ahora reconozca que no existe una amistad entre ambos. ¿Fidelidad sin cercanía? ¿Lucha sin vínculo humano? La confesión deja más dudas que certezas y desnuda las tensiones internas del movimiento que hoy gobierna el país.
Mientras presume haber estado “firme a su lado”, Noroña queda solo en el presente, sin la cercanía que alguna vez insinuó tener con el hombre que definió el rumbo de su carrera política. Un subordinado sin acceso a su líder, que hoy intenta reconstruir su peso político desde el Senado, aunque sin el respaldo personal del jefe máximo de la 4T.

