Política

Masacre en Tabasco con 5 víctimas en una albercada el fin de semana, no impide que morenistas le celebren anticipadamente el cumpleaños al gobernador Javier May

La violencia volvió a golpear con brutalidad el corazón de Tabasco. El pasado 2 de mayo, un comando armado irrumpió en una fiesta de cumpleaños celebrada en la palapa conocida como Las Jardineras de Wendy, ubicada en la capital del estado. El ataque dejó cinco personas muertas, entre ellas un adolescente de apenas 16 años. Esta masacre ha generado indignación y temor entre los ciudadanos, quienes ven en este hecho no un caso aislado, sino un reflejo crudo de una crisis de seguridad desbordada.

Los datos son alarmantes. En los primeros tres meses de 2025, Tabasco ha registrado 304 homicidios, ubicando a Villahermosa como la ciudad más insegura del país, con un 90.6% de percepción de inseguridad, según cifras oficiales. La capital estatal vive una espiral de violencia marcada por la presencia de grupos criminales como La Barredora y por la falta de respuestas efectivas del gobierno estatal.

En contraste con este clima de terror, el gobernador Javier May ha optado por una agenda festiva. Apenas horas después del ataque, promovía en redes sociales los eventos gratuitos de la Feria Tabasco 2025, como si el estado no estuviera de luto. La instalación de un palenque y otras actividades recreativas han sido calificadas por muchos ciudadanos como una muestra de insensibilidad y desconexión del mandatario con la realidad que enfrentan los tabasqueños.

Las críticas no se han hecho esperar. Usuarios en redes sociales han denunciado no solo la falta de acciones contra el crimen, sino también el manejo caótico de eventos públicos recientes, como el desfile de carros alegóricos, que terminó en desorden. Además, trascendió que burócratas habrían sido presionados para respaldar al gobernador frente a cuestionamientos internos dentro de Morena, el partido en el poder.

La masacre en Las Jardineras de Wendy pone en evidencia no solo la capacidad del crimen organizado para operar con impunidad, sino también la parálisis de una administración que parece más interesada en proyectar una imagen de normalidad que en implementar una estrategia real de seguridad.

Tabasco no necesita más ferias ni espectáculos. Necesita autoridad, liderazgo y una respuesta firme frente al crimen. Sin un giro inmediato en la conducción del estado, la violencia seguirá tiñendo de sangre las calles de Villahermosa.