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El regreso de la incertidumbre

Creado: Lunes, 29 Octubre 2018 18:41

10292018 editorial incertidumbre

La consulta que efectuó López Obrador pudo haber sido un ejercicio democrático interesante, si hubiera favorecido y reconocido la importancia de la participación ciudadana. Sin embargo, se trató de un procedimiento ilegal, pues un presidente electo no tiene facultades para organizarla con fines vinculatorios. Además, no fue realizada por la institución competente para ello (el Instituto Nacional Electoral). La confiabilidad de este ejercicio está puesta en duda, pues su organizador no es imparcial.  Y los resultados tampoco.

La cancelación del NAIM envía un mensaje muy negativo a las inversiones en México. No está en juego un Aeropuerto, está en juego el crédito y la certeza en el país.  Al no concretarse el NAIM, será muy difícil que los inversionistas nacionales y extranjeros vuelvan a invertir en un proyecto de infraestructura de esa envergadura. Cancelar el NAIM también provoca que será complicado para el nuevo gobierno financiar en la bolsa proyectos como el Tren Maya o las refinerías.

El presidente electo sí tiene una salida política: rectificar. Eso es asumir la responsabilidad de Estado. Los discursos incendiarios son excelentes para llegar al poder, como AMLO lo demostró, pero muy malos para gobernar. Se gobierna con políticas públicas, estudios técnicos, manifestaciones de impacto ambiental y proyectos ejecutivos.

Puede ser “el error” que marque el inicio de su administración. Cancelar Texcoco ya está provocando muchos problemas políticos, económicos y financieros al nuevo gobierno.

La consulta fue un disimulo. No se votó entre dos opciones viables.  Solo existe una opción viable: Texcoco. La otra posibilidad, Santa Lucía, como hoy se mostró es sólo una idea pues, hasta el momento, carece de proyecto ejecutivo, manifestaciones de impacto ambiental, presupuesto tentativo o plan de financiamiento.

Como en los tiempos de los presidentes Luis Echeverria Álvarez o su sucesor José López Portillo.  Los vacíos sólo dan pie a la especulación, los mercados derruidos y la crisis que no existía acaba de obtener su acta de nacimiento. En las calles se vuelve a respirar el miedo de la incertidumbre, esa que cuando éramos niños conocimos cada sexenio y que ahora conocerán los jóvenes que llevan más de veinte años de una holgada tranquilidad. Hoy empieza el nuevo marcaje de la próxima administración.